El Ayuntamiento intensifica la limpieza en Agua Amarga y San José, pero alerta de que la presión turística sigue generando un alto volumen de residuos
Níjar amanece cada día con un reto recurrente: mantener limpias sus playas en plena temporada alta. Según datos del Ayuntamiento, solo entre junio y julio se han recogido alrededor de siete toneladas de residuos en el litoral del municipio, la mayoría procedentes de zonas muy frecuentadas como Agua Amarga y San José. Esta cifra es similar a la del mismo periodo de 2024, lo que anticipa un cierre de verano cercano a los 17.000 kilos de basura retirados el año pasado.
El fenómeno está directamente vinculado al incremento estival de visitantes. En localidades como San José, la población pasa de unos 1.000 residentes habituales a más de 15.000 personas en verano, sin contar a los miles de excursionistas que acuden a diario. Esta presión turística multiplica la generación de residuos y supone un desafío tanto logístico como medioambiental, especialmente dentro del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar, donde cualquier desecho puede afectar gravemente a la fauna y la flora.
Para hacer frente a esta situación, el Ayuntamiento ha desplegado un servicio de limpieza intensivo que combina tareas mecanizadas con limpiezas manuales dos veces al día. Estas labores abarcan tanto playas urbanas como calas más apartadas, donde el acceso y la retirada de residuos resultan más complicados.
El concejal de Servicios Urbanos, Juan Carlos Agenjo, ha recordado que “mantener las playas limpias no es solo cuestión de estética, sino de preservar un patrimonio natural único” y ha hecho un llamamiento a la responsabilidad de vecinos y turistas para proteger este enclave privilegiado.

