#Blog #SalyLuz: Pedro “Apophis” Sánchez: El Señor del Caos, por Andrés Repullo
A lo largo de las últimas décadas, las tragedias y crisis en España han sido utilizadas
políticamente por la izquierda, buscando erosionar la imagen de sus rivales y movilizar a la
opinión pública en su favor. Ejemplos históricos que ilustran esta estrategia son:
- El hundimiento del Prestige (2002): La catástrofe ecológica causada por el naufragio
del petrolero frente a las costas gallegas fue utilizada para criticar la gestión del
gobierno de José María Aznar, movilizando a la sociedad civil a través del
movimiento “Nunca Máis”. - Crisis del Ébola y el caso de Excalibur (2014): En 2014, la gestión de la crisis del
ébola por el gobierno de Mariano Rajoy fue criticada, sobre todo tras la eutanasia de
Excalibur, el perro de una enfermera contagiada. - Accidente del Metro de Valencia (2006): La tragedia en la línea 1 del metro, que dejó
43 muertos y 47 heridos, fue utilizada como un ejemplo de negligencia en la gestión
del PP. La izquierda mantuvo la presión mediática y política durante años. - Atentado del 11M (2004): Este es considerado el caso más contundente de
instrumentalización del caos. En vísperas de las elecciones generales, la izquierda se
movilizó para rentabilizar políticamente los 193 muertos y miles de heridos del
atentado, lo que contribuyó a un cambio electoral favorable al PSOE del pérfido José
Luis Rodríguez Zapatero. Para muchos, este fue el inicio de la actual decadencia
política en España
En todos estos casos, la izquierda acentuó una desgracia para generar una sensación
de caos. ¿Cómo lo hacen? A través de un relato persuasivo amplificado por sus medios
afines, con el que movilizan, seducen y comprometen a la sociedad mediante la activación
de los sentidos y las emociones.
Esta estrategia emocional bloquea el pensamiento racional y encauza las opiniones y
reacciones de la población, logrando que, a menudo, el electorado vote o actúe en contra de
sus propios intereses objetivos. Una vez creado el clima de opinión caótica, la izquierda se
erige como la única opción capaz de restaurar el orden, autoproclamándose adalid de la
justicia, vocero de la verdad y restaurador del bien. Así, se presentan como los “Moisés” que
salvarán al pueblo de la exclavitud de Egipto, cuando en realidad ellos mismos son siervos de
Faraón.
Crisis y la Gota Fría en Valencia: Un Patrón Repetitivo
Este patrón se ha repetido tantas veces que es difícil creer que es casualidad. La
reciente gota fría en Valencia se presenta como otro ejemplo en el que la izquierda habría
creado un caos para inmediatamente después autoproclamarse como salvadora y
generadora de orden. Como anotó la Ministra de igualdad después de una reunión sobre la
DANA de Valencia: “Este es nuestro momento” y “No ansiedad. Tenemos un plan”.
Veamos el desarrollo del plan:
● Fase «Crear el caos»: Desatención de infraestructuras hídricas, destrucción de azudes
y pequeñas presas que hubieran mitigado los efectos de la DANA, así como la falta
de limpieza en los cauces del río y ramblas. El Gobierno, en medio de la tragedia, se
niega a declarar una emergencia nacional, solicitar ayuda internacional o desplegar al
ejército, “porque patatas”. Sánchez finge ser atacado por una ultraderecha onírica en
Paiporta y huye cobardemente fingiendo caos generalizado cuando en realidad hay
hartazgo hacia su penoso gobierno. Además, la ministra responsable de transición
ecológica, cuya responsabilidad es directa, no actuó porque estaba preparando un
examen para un cargo europeo.
● Fase «Presentarse como el único orden posible». Pedro Sánchez pronunció la frase
que lo condenará: “Si la Generalitat necesita más recursos, que los pida” o dicho de
otra forma: “si quieren salir del caos, arrodillaos ante mí y yo os daré orden”. En otro
alarde de maldad condicionó la aprobación de los Presupuestos a la reconstrucción
de las zonas afectadas, vinculando su apoyo a un acto de sumisión política. Hay
cientos de familias que están todavía buscando los cuerpos de sus seres queridos,
mientras el PSOE paga una cacería en Instagram y Facebook contra el Presidente de
la Comunidad Valenciana. ¿Es imposible ser más miserable?
Apophis es el nombre griego antiguo del dios egipcio del caos, Apep. Esta deidad
estaba vinculada a fenómenos como terremotos, truenos, oscuridad, tormentas y muerte, y
era considerada la fuerza más poderosa del mal en la teología egipcia. En esta analogía, Pedro
“Apophis” Sánchez es el verdadero “señor del caos” de la España contemporánea.

