VÍDEO BLOG #Miedodequé?: Deseando ver a qué llama Pedro I El Falso salir a la calle y, si lo hace, cuánto le va a durar, por Víctor J. Hernández Bru.
Lleva el presidente del gobierno, Pedro I El Falso, tres años tratando de no salir a la calle y, cuando es inevitable, hacerlo como cuando vino en campaña andaluza a Cuevas del Almanzora: tomando el pueblo ‘manu militari’ para que el tipo no tuviera cerca a nadie que no presentara un carné socialista entre los dientes.
A pesar de ello, con frecuencia, esas escasísimas salidas se han saldado habitualmente con sonoras pitadas o con situaciones en las que, lejos de lucir su pretendida belleza suprema, ha tenido que meter la cabeza debajo de las alas, como el día del incendio, en el que un abuelo del lugar lo petrificó con aquello de “¿Tú lo vas a arreglar? ¿Pero tú qué vas a arreglar?”
Ahora, cuando las encuestas dicen que en las próximas elecciones, el PSOE puede hacer que los resultados de Rubalcaba parezcan una mayoría absoluta, en el partido y en el gobierno han pensado que la solución al frío extremo es bañarse en pelotas en el polo, que la solución al calor sofocante es colocarse un brasero donde la espalda pierde su buen nombre y que la solución al descrédito generalizado que Pedro I El Falso ha provocado, quién sabe si ya de manera irresoluble, ojalá, en el socialismo… es sacar a la calle a Pedro I El Falso.
Claro que, teniendo en cuenta el respeto del personaje por la verdad y el rigor, habrá que ver a qué le llama este tío ‘salir a la calle’, habida cuenta de que ya advirtió que no pactaría ni con populistas de Podemos, ni con independentistas catalanes ni con pro-etarras, que no subiría los impuestos a las clases medias, que afirmaba que la sospecha de corrupción era motivo de dimisión y que la imputación supondría la salida inmediata de un cargo público, mientras que ahora anda planteado indultos a condenados cuyos veredictos han sido ratificados por el Supremo y, en definitiva, que se cachondeaba de las ruedas de prensa en plasma y ahora no admite preguntas en muchas de sus comparecencias.
Pedro I El Falso, no nos engañemos, no va a salir a la calle, porque sabe que seguramente lo volverían a meter en el coche oficial o en el Falcon de golpe a base de ‘música de viento’. El plagiario de La Moncloa lo que va a hacer es desarrollar otros de esos decorados de cartón piedra tan típicos del PSOE, como aquel que su colega, el ministro Bolaños, nos plantó aquí, en Níjar, con casetas, tractores y operarios para demostrar que las obras del AVE estaban en marcha y que desaparecieron al día siguiente.
Porque de atreverse a juntarse con la gente, el chuleta de La Moncloa sabría bien qué es lo que este país piensa de él, por qué contando sólo al PP ya le han volado 700.000 votos y por qué sólo cuando se ‘cierra’ un pueblo, vuelvo a repetir la experiencia de Cuevas del Almanzora, puede evitar que los españoles le pongamos la cara colorada a base de recordarle la poca vergüenza que tiene y cómo nos está arruinando a todos, mientras le echa la culpa a Ucrania, al Covid, a Franco y al Lucero del Alba.

