RadioBlog #LoImprevisto: ¿Son todos iguales?, por Francisco Cruz
Siempre he sido un ciudadano cercano al mundillo político por lo que sea, y porque conozco ese mundillo y los conozco a ellos nunca me he creído aquello de que son todos iguales, al menos en los estratos mas cercanos a la calle, que conforme te vas acercando a Moncloa ya es otra cosa.
Así, en los años de la Gürtel, yo que soy un peperillo de base tuve que agachar la cabeza avergonzado por las noticias que se publicaban de mi partido. Eso si, con el convencimiento de que no hay que defender lo indefendible y era lo que tocaba en ese momento. Mientras, en el PSOE sacaban pecho porque ellos no habían hecho eso (habían hecho cosas peores, pero mejor dejarlos en su mundo de fantasía). El caso es que en la medida que uno es militante, que todas las cadenas abrieran sus informativos diciendo que apoyabas a una banda de mangantes era incomodo, cuanto menos. Y no, que contemporáneamente en Andalucía estallaran los ERE no era un consuelo ni servía para decir aquello de son todos iguales, porque yo seguía sin pensarlo, y aún hoy día no lo pienso.
Y mirad por donde, años después de aquel escándalo, con el cachondeito que he aguantado yo con que si me daban sobres de dinero de aquí y de allá, ahora resulta que en el PSOE también se repartían sobres con billetes. Todo, por supuesto, cortesía de Ábalos y Koldo, ¿como no? Y ahora es cuando pienso: ¿serán todos iguales? ¿Podrán los socialistas darse cuenta que superioridad moral no tienen ninguna? Son preguntas que a mi me resultan interesantes, y que alguien debería responder. Pero la pregunta más importante de todas es: ¿Como demonios Pedro Sánchez no ha dimitido todavía? Porque como la historia es cíclica y todos son iguales, parece ser, resulta que en su partido pasaban las mismas cosas por las que él echó a Rajoy del gobierno.
Y para terminar, con un poquito de humor e ironía, confieso que hoy me gustaría militar en el PSOE, pues hoy es el día más grande del año, día de la Virgen del Rosario, y me vendría bien un sobre de esos de Ábalos para fundírmelo con los míos y que no nos falta de ná, que decía la sevillana. Todo sea por celebrar como merece ese día que como digo es el más grande del año, si has tenido la fortuna de nacer en la Villa de Macael, que es el mejor pueblo del mundo.
A la misma vez que ustedes me escuchan a través de esRadio yo estaré en la plaza de mi pueblo reencontrándome con amigos y conocidos, y riendo y brindando, y proclamado una y mil veces que ¡Viva la virgen del Rosario! Asique señores y señoras, salud

