VÍDEOBLOG #Miedodequé: El discurso de la productora de La Infiltrada no es valentía, es el camino a seguir, por Víctor J. Hernández Bru.
Muchas veces, en ocasiones varias al día, escucho a quienes con cariño, me dicen aquello de “tú eres muy valiente”, refiriéndose a mi costumbre ya irrenunciable y creo que obligatoria de decir en cada momento lo que pienso, sin miedo a quién pueda molestar y a las represalias que se pudieran temer de quienes tienen poder. Yo lo agradezco, conste, pero no estoy en absoluto de acuerdo, porque lo que yo hago es fundamentalmente cumplir con mi obligación profesional por un lado y, sobre todo, cumplir con la necesidad de defender una posición que, de quedar vacía, supondrá un avance más de quienes quieren cercenar nuestros derechos.
De igual manera, hemos escuchado a mucha gente calificar como “valiente” el discurso de María Luisa Gutiérrez, productora de ese peliculón llamado ‘La Infiltrada’, que lo es no sólo por el mensaje sino también por la ejecución y la calidad. Y las tres cosas se dieron cita también en el discurso de la señora Gutiérrez durante la entrega de premios de los Goya, en los que, por cierto, compartió premio con un pestiño descomunal que es ese conjunto de aburridos tópicos que es ‘El 47’.
Doña María Luisa dijo lo que piensa la gran mayoría, que no podemos olvidar lo que España y los españoles sufrimos durante décadas, el terrorismo más miserable y repugnante de una pandilla de hijos de mala madre que asesinaron a políticos, representantes de las fuerzas de seguridad, a mujeres y niños, a inocentes porque todos eran inocentes y ninguno merecía ese final, gentuza asquerosa asesinos cobardes que se escondían tras máscaras y pasamontañas, mientras otra gentuza igualmente vomitiva se presentaba a elecciones bajo siglas como Herri Batasuna, Sortu, Bildu y ahora EH Bildu, todas ellas organizaciones que jamás han condenado todas aquellas muertes, porque en realidad ellos han formado parte de la estructura que las ha ocasionado.
Así, las palabras de la productora de la cinta no han de ser consideradas como valientes, sino como lógicas, como necesarias, como obligatorias ante un panorama en el que nuestro actual gobierno y los partidos que lo conforman, el PSOE y Sumar, no sólo no condenan a ETA sino que gobiernan con acuerdos de investidura con sus herederos.
Denunciar todo esto debe dejar de ser considerado un acto de valentía, porque es un acto de estricta necesidad, de absoluta normalidad. Y mientras decir estas cosas, defender la memoria de nuestro país frente a gilipolleces manipulativas como esta repugnante y politizada ‘Memoria democrática’, sea considerado algo extraordinario y valiente, no habremos conseguido alcanzar la verdadera normalidad. Aún así, doña María Luisa, mi más cordial enhorabuena. Ver la cara de Pedro I El Falso – Pedro Chapote durante su discurso no tiene precio.

