#ElMonoDesnudo: De la gente por la gente, de la gente con la gente, por Gloria Pérez de Colosía
Recordarán ustedes aquel 28 de Septiembre de 2012, en el que una riada, arrasó a su paso la playa de Vera.
Yo conducía entonces por Mojácar haciendo unas gestiones, y fue un cliente desde Inglaterra, quien me llamo para preguntarme si estaba bien, porque se había enterado de las fuertes lluvias que estaban cayendo en Almería. Recuerdo mirar al cielo, prácticamente azul, y flipar un poco con lo que me estaba diciendo.
Era un día normal, aún de pleno verano.
Sin embargo, en el interior de la provincia llevaba ya un tiempo lloviendo. En apenas unas horas cayeron más de 200 litros de agua por metro cuadrado y fue ese agua la que, bajando por las ramblas, incluida toda esa suciedad acumulada que había en los cauces secos de los ríos, lo arrasó todo, provocando aquel terrible tapón en el puente de la carretera Garrucha-Vera y en el que une Garrucha y Villaricos, hasta que ambos reventaron por la presión del agua, dejándonos incomunicados con Vera por esas vías durante más de una semana
Y de pronto, todo fue el caos.
280 residentes de Puerto Rey y Pueblo Laguna tuvieron que ser trasladados a un pabellón donde vivieron más de una semana, dos personas fallecieron, aquella británica cuyo cadáver se encontró en Los Escullos cinco días después y un señor al que intentaban rescatar en helicóptero desde su azotea.
El desastre afectó unas 85 hectáreas de terreno, 4300 viviendas y 130 locales sufrieron daños y más de 1000 vehículos fueron arrastrados por al corriente
Y aquello, fue calificado de riada descomunal.
Y yo, en mitad de ese caos del día siguiente, con botas de agua de esas que ahora ya no quedan (entonces tampoco) y pala en mano, intentando ayudar, estuve convencida de que aquello era descomunal, tanto por la magnitud del daño como por la absoluta desorganización de los días posteriores y la falta de ayuda profesional. También entonces fue el pueblo quien acudió al auxilio del pueblo, de los que se habían quedado sin nada, y no fue hasta varios días después que las administraciones empezaron a organizar, cuando ya empezaban a verse ratas por las calles y el hedor era insoportable.
12 años después, el río Antas sigue lleno de maleza y no se han ejecutado aún las obras de laminación que en Junio de 2022 el gobierno de España acordó con una empresa de ingeniería y, cada vez que caen cuatro gotas, las calles siguen inundándose y todos miramos al cielo con miedo.
Me viene a la memoria, evidentemente, aquello que viví tan de cerca como una descomunal riada, y soy incapaz, lo confieso, de comprender la dimensión de lo ocurrido en Valencia.
Entiendo que en estas catástrofes intervienen muchos factores. Las lluvias torrenciales, los cauces de ríos secos llenos de maleza, la falta de infraestructuras necesarias para soportar esa gran cantidad de agua y, sin duda, la construcción de viviendas en zonas inundables, producto en su mayoría de políticas urbanísticas desmedidas durante años.
Lo entiendo, y no puedo realmente, hacer una crítica fundada en mi propio conocimiento, sobre la falta de previsión o de los avisos a destiempo.
Pero si, por supuesto, tengo una opinión sobre la actuación de las administraciones, al cargo de unos y de otros y si, soy capaz de imaginar cómo, durante mucho tiempo, retumbará para los valencianos, y para todos, ese “si necesitan ayuda que la pidan”. Asquerosa política de contienda de enemigos que se ha instalado en el país.
Y si, por supuesto, veo en primera persona que en Vera nada se ha hecho, 12 años después, por intentar evitar otra futura riada como la de 2012 a la que, no puedo por menos que quitar para siempre el calificativo de descomunal, tras lo ocurrido en Valencia.
Quedan fuera de las conversaciones, todos esos otros temas, el baile de Begoña Gómez en la India mientras justo al mismo tiempo el juez Peinado la imputaba por otro delito, Errejón y su no-amigo de Podemos, la suspensión de la sesión de control al Gobierno, pero la continuación del pleno para aprobar el Decreto sobre RTVE, y hasta las inminentes elecciones de EEUU.
Así ha de ser y muchos estarán tan felices de que así sea. Pero no por eso se librarán.
Mucho ánimo, Valencia, Albacete, Málaga. Mucho ánimo, España.

