#RadioBlog #LoImprevisto: Almería y su singularidad, por Francisco Cruz
Aunque la cabra tire al monte y hablemos mucho de actualidad nacional, lo cierto es que este medio se debe a Almería y su provincia. Y como tal, hoy vamos a hablar de Almería, que es la mejor ciudad del mundo, pero tiene sus taritas. Empezaba yo la mañana el primer Lunes post-Navidad cuando en la desconexión local he escuchado un titular: “La estación del AVE en Almería llevará el nombre de Carmen de Burgos”.
Carmen de Burgos, almeriense criada en Rodalquilar, fue la primera mujer periodista profesional en España, además de corresponsal de guerra y perteneciente a la Generación del 98. Todos estos son motivos de sobra para darle nombre a cualquier cosa que se haga en la ciudad, sin duda.
No obstante, creo que en Almería volvemos a caer en el catetismo y en hacer las cosas mal con ese bautizo ¿Porqué? Pues a mi entender con esta señora hay ciertos sectores que tienen un fetiche y le quieren poner su nombre a todo, cruzando la linea ya entre el homenaje y la parodia.
Y me explico. Poca gente lo sabe, pero el Paseo Marítimo lleva el nombre de la insigne Colombine, pero con la excusa de que no es algo conocido pues también la futura estación. Que por cierto, ya se quiso bautizar así a la Biblioteca Municipal de Santos Zárate. En fin, que ya no hay mas nombres…
Como si Guillermo Langlé no hubiera construido nada, ni salvado vidas con sus refugios. O como si Jesús de Perceval tampoco hubiera hecho nada por esta ciudad al frente de los indalianos. Sangrante caso este último, que siendo todo un referente artístico, sino el mayor en la provincia, apenas tiene reconocimientos a la altura: un callejón sin barrer.
Como aficionado a Almería y a la historia, me consuela bastante el señorial homenaje de la ciudad a Nicolás Salmerón que, instituto aparte, cuenta con un parque y una estatua de bronce en el rincón mas ilustre de la ciudad. Así, lo que me gustaría y sería justo con Carmen de Burgos es que a su paseo marítimo se le diera importancia y se hiciera con él algo realmente singular.
Así, muy a mi pesar, en Almería creo que más que realizar homenajes proporcionados y a la altura, vamos parcheando y haciendo el cateto porque aún no sabemos darle a nuestra historia el lugar que merecen. Y es que con una cultura tan rica, parece que se nos agotan nuestros referentes y exprimimos los mismos una y otra vez siendo bienquedas.
Con este artículo quería reivindicar algo que siempre me llama la atención cuando camino por Almería. Como me llama la atención que la fecha para la llegada del AVE esté continuamente en la cuerda floja, pero aquí ya sepamos que nombre le vamos a poner a la estación. Almería, sin duda, is different

