VÍDEO BLOG #Miedodequé?: Por Olivia y por todas esas Olivias, por Víctor J. Hernández Bru.
Dos días ha tardado la ministra de Igualdad, ‘Ireno Montera’, en condenar el asesinato de la pequeña Olivia, presuntamente a manos de su madre. No hemos tenido la misma suerte con el presidente del Gobierno, al que no le he escuchado ni una sola palabra al respecto, como tampoco a ninguno de los líderes de partidos de izquierda en este país; por no hablar de los líderes provinciales, que se parten la camisa condenando y convocando minutos de silencio cuando las muertas en el seno de la familia son de mujeres a manos de sus parejas, mientras que ahora callan.
Y callan porque no se puede ser más miserable, pero sobre todo más simple, porque en su afán de hacer política con la violencia de género, han construido un relato en el que cualquier muerte o acto violento que no sea contra una mujer, les molesta en ese relato, les resulta inconveniente en su fábula de que sólo las mujeres son víctimas de violencia en el seno de la familia y prácticamente en el seno de la sociedad.
Olivia, cuya imagen he tenido la desgracia de ver en una fotografía que ya corre a través de las redes sociales, ha sido víctima de la violencia intrafamiliar, como lo son las mujeres a las que parejas asalvajadas quitan sus vidas.
Y por eso es necesario, lo sería al menos en una sociedad sana y decente, que todos los que odiamos y condenamos la violencia, cualquier tipo de violencia, vayamos de la mano contra los violentos, para aislarlos, para someterlos a tal presión pública que les sea muy difícil manifestar su violencia, pero sin hacer distingos, ni excepcionalidades ni mucho menos leyes especiales que ofrezcan un tipo especial de protección a unas víctimas y no a otras.
Ahora llega la matraca anual del 15-N. Y sólo se escuchará hablar de mujeres muertas a manos de sus parejas. La pobre Olivia, los pobres niños asesinados en el seno de sus familias, ya sea por sus padres, por sus madres o por quien sea, los abuelos y padres maltratados, todos los que sufren violencia, no tendrán derecho a ser recordados, homenajeados, ayudados.
Y no lo serán porque la izquierda ha construido con precisión milimétrica esa estrategia en la que la violencia contra la mujer se ha convertido en un arma política contra la derecha, que curiosamente jamás se ha pronunciado a favor de tal violencia, como es lógico. Y no lo serán, además, porque la derecha, acomplejada como siempre, en lugar de entregarse a la lógica de trabajar contra todo tipo de violencia y no sólo contra una parte de ella, en lugar de rebelarse contra la conculcación de derechos humanos como el de la presunción de inocencia de los hombres denunciados de manera falsa por violencia, como lo fue hasta quince veces el padre de Olivia, sigue haciéndole el juego a la izquierda, con vergonzosas mociones como la del Partido Popular del otro día en la Diputación de Almería. Una pena, que el PP no termine de entender que sus votantes no le demandan que le siga el juego anticonstitucional o discriminatorio a la izquierda.
Por Olivia, por todos los que sufren violencia en el seno de la familia, por quienes se ven privados de sus derechos y libertades en virtud de esa basura de la Ley Integral de Violencia de Género, seguiremos trabajando… de la mano de quien quiera ser independiente, demócrata y sensible con todos… y no sólo con algunos.

