La colocación de banderas de Palestina e Israel y una pancarta contra el conflicto generó malestar entre los vecinos de esta pedanía de Níjar
La tensión vivida en San Isidro, pedanía del municipio de Níjar, ha comenzado a calmarse tras la retirada de los símbolos instalados por el párroco en la fachada de la iglesia. D. Manuel Pozo, responsable de la parroquia, colgó a comienzos de semana una bandera de Palestina, otra de Israel y una pancarta con el mensaje: “¿Hasta cuándo este genocidio? ¿Hemos cambiado la civilización por la barbarie?”, lo que provocó una oleada de reacciones entre los vecinos.
La iniciativa, que se llevó a cabo sin consulta previa, fue calificada por muchos residentes como fuera de lugar tanto por el contenido como por el espacio escogido. “El pueblo está que arde”, afirmaban algunos vecinos, al considerar que la iglesia no es el lugar adecuado para manifestaciones de carácter político o internacional.
El malestar vecinal llevó al Ayuntamiento de Níjar a ponerse en contacto con el Obispado de Almería, que solicitó formalmente al párroco la retirada de los elementos. Inicialmente, D. Manuel Pozo se negó pero finalmente ha acatado la petición del Obispado y ha retirado los símbolos.
A pesar de esta corrección, persiste el malestar en la comunidad parroquial. Algunos feligreses expresan su descontento con la gestión del párroco, a quien acusan de actuar de forma unilateral y de haber contribuido al progresivo distanciamiento de la parroquia de San Isidro.


