VÍDEOBLOG #Miedodequé: Funeral por los guardias civiles asesinados, ¿quién da más vergüenza, ‘Pedro Chapote’ y Marlasca o ‘Sobaquillo Veloz’, por Víctor J. Hernández Bru.
Por segundo año consecutivo, dos guardias civiles han perdido la vida en sus embarcaciones persiguiendo a narcotraficantes en el estrecho. Que esto haya sucedido una vez ya debería ser motivo para que a muchos se les cayera la cara de vergüenza y, por supuesto, presentaran su dimisión irrevocable e inmediata. Pero ha sucedido una segunda vez, repito, al año siguiente, y con los mismos al mando y sin atisbo alguno de asunción de responsabilidades.
El funeral en memoria de los dos guardias civiles fallecidos esta semana pasada ha evidenciado una vez más la catadura moral de quienes nos gobiernan, jugando papeles diferentes, pero sin que sea nada fácil decidir cuál de ellos ha sido más indigno, más miserable, más repugnante.
El presidente del gobierno, que es el jefe máximo de los integrantes de la Guardia Civil y, por tanto, su máximo responsable, delegado en la persona del ministro del Interior, esa gran decepción llamada Fernando Grande Marlasca. Pues bien, ese personaje infecto, el tal Pedro I El Falso – Pedro Chapote, no sólo se negó a acudir al funeral en memoria de los fallecidos, sino que, además, se dedicó, el muy hijo de mala madre, a colgar un vídeo en sus redes sociales en el que avanzaba que pasaría el fin de semana leyendo un libro de ajedrez.
Es decir, que Pedro Anboto, el amigo y socio de los terroristas que asesinaban políticos y guardias civiles, no ha faltado al funeral porque tenía un compromiso internacional inaplazable o porque estaba inmerso en un importante gabinete de crisis (que podía haber estado, porque lo del Hantavirus también requería su presencia), sino que se ha pasado el finde en casita con su ‘Begoñe pilla-fondos’ leyendo, jugando al ajedrez y quién sabe si no haciéndole algún jaque mate.
Pero si vergonzoso ha sido, una vez más, el comportamiento de este impresentable, a su altura ha estado, sin duda, el de su ministro del Interior, que tampoco ha estado presente, el muy rufián, que seguramente tendría cosas mucho más importantes que hacer.
Pero si francamente repugnante ha sido el comportamiento de estos dos sujetos, no podemos perder de vista el de la tipa que quiere ser presidente de la Junta de Andalucía, que sí acudió y fue lógicamente abucheada, entre otras cosas porque no tuvo la delicadeza de pronunciarse, de tener ni una sola palabra, acerca de las vergonzosas condiciones con las que el gobierno del que ella ha formado parte en los últimos ocho años tiene trabajando a nuestros defensores públicos, con lanchas de juguete, sin chalecos salvavidas antibalas y sin el material mínimamente competente para poder hacer frente al poderío de las mafias del narcotráfico. Es más, cuando salió el tema en el debate de este lunes en Canal Sur, no tuvo otra ocurrencia que calificar las muertas de estos dos guardias civiles como “accidente laboral”; así como suena.
Que alguien así, siempre del lado de su partido y siempre maltratando al pueblo andaluz, pretenda ser elegida para representarnos es simplemente un milimétrica definición de su propia capacidad intelectual. Vamos, por no decir que es imbécil de remate, que no lo digo.

