El presidente de los regantes almerienses alerta de una situación “grave” en el Almanzora y Níjar y critica la lentitud administrativa por parte del Gobierno de Sánchez en materia hídrica, en la Entrevista Venta del Pobre
El presidente de la Federación de Regantes de Almería (FERAL), José Antonio Fernández, ha lanzado un contundente mensaje de preocupación por la situación del agua en la provincia, especialmente en el Almanzora y Níjar. En la Entrevista Venta del Pobre, Fernández advirtió que “vamos hacia atrás” en la gestión hídrica y culpó a la Administración de ser “demasiado lenta” en la ejecución de proyectos esenciales.
“En el Almanzora estamos en una situación grave. La desaladora de Villaricos lleva trece años parada, desde 2012, y seguimos sin saber cuándo se pondrá en marcha”, denunció el dirigente de FERAL, recordando que el Gobierno central es responsable de su reactivación.
También alertó de los problemas de calidad del agua en el Poniente almeriense, donde “las conductividades están subiendo y sin el apoyo de las desaladoras habría serios problemas”. En Níjar, añadió, la falta de mantenimiento en la desaladora de Carboneras ha generado “una gran preocupación” entre los regantes.
Fernández insistió en la necesidad de acelerar la ampliación de la planta del Poniente prevista para 2026 y de fiscalizar el mantenimiento de las infraestructuras hídricas. “Los regantes trabajamos seis veces más rápido que el Gobierno. Si nosotros tardamos un año, ellos tardan diez”, sentenció, reclamando una gestión más ágil y eficaz ante un futuro hídrico cada vez más incierto.

