VÍDEOBLOG #Miedodequé: Clara Inés, ¿cómo van esas pruebas?, por Víctor J. Hernández Bru.
Hoy quiero presentaros a Clara Inés Rodríguez Foruria. Muchos la conoceréis, claro. Clarita es una de estas personas que han vivido toda la vida con un carné del puño y la rosa entre los dientes, esperando que cayera la breva. Y la breva cayó, como le ha caído al hermano y la esposa del presidente, como le cayó a la mujer de Juan Espadas, como le cayó al que tenía dinero para asar una vaca y a todos sus compañeros galardonados en el caso de los EREs, a Juan Guerra, a Luis Roldán, en fin, a tantos y tantos socialistas que han disfrutado de algún puestecito a la sombra del puño y a la sombra de la rosa.
Clara Inés ha sido concejal, sin que se le conozca habilidad alguna para ello; ha estado colocada en algún consorcio por obra y gracia del carné y así, poco a poco, pues ha ido pasando la vida. Ahora anda regalando su imparcialidad, su objetividad y su rigor en la Mesa del Ferrocarril, como todo el mundo sabe, organización civil e independiente, casualmente presidida por un comunista y con doña Clarita como integrante de la cúpula directiva y con todos los dirigentes, repito, casualmente escorados a la izquierda, incluyendo mi queridísimo Ángel Itúrbide.
El otro día tuve la oportunidad encontrarme con doña Clarita en las redes sociales. Ya hace tiempo tuvimos un primer cara a cara, cuando tuve que rectificarle alguna milonga sociata que había querido colar en una rueda de prensa de la Mesa del Ferrocarril. Pero la cosa no pasó a mayores.
Este jueves me la crucé en el muro de mi querido José Fernández, en el cual, Clara Inés tuvo a bien hacerle a José un “y tú más” para, acto seguido, mandarle callar por que sí, porque hoy es hoy, porque yo lo valgo. Tuve que replicarle, a doña Clarita, que era el vivo ejemplo de la típica totalitaria socialista que va por ahí mandando callar a quien no está de acuerdo con ella.
Y entonces, doña Clarita, además de acusarnos a ambos de “decir sandeces”, tuvo los santos pantalones de afirmar que a mí me dicen lo que tengo que decir en la radio, además de quejarse del estado de la sanidad, obviando que la sanidad está como está pese a la herencia del tercermundismo sanitario del PSOE, pero ahora con 15.200 millones de euros de presupuesto de la Consejería, que son el 50% más de los poco más de 10.000 en que lo dejó el PSOE, que años antes, en tiempos de ‘Sobaquillo Veloz’, lo había RECORTADO hasta los poco más de 7.000; e ignorando también que eso que ella llama privatización son conciertos con la sanidad privada, que inventaron y mantuvo hasta el final los gobiernos de su partido, el PSOE.
Han pasado varios días ya desde entonces y cada día le he recordado a doña Clarita que ha de presentarme las pruebas que sustentan la acusación de que a mí me dicen lo que tengo que decir. Doña Clarita, además de una gran mentirosa, que no podrá jamás presentar una prueba de esto sencillamente porque es y ha sido siempre mentira, es de ésas que creen que ‘todos son de su condición’, porque ella sí que es cierto que no tiene ideas, sino que las toma prestadas de su partido, como todo socialista, incapaces todos ellos de poner pie en pared ante los comités de expertos que no existen, los «uno o dos casos de Covid en España», el «quien necesite ayuda que la pida», el no pactar con la ETA o los golpistas y luego hacerlo, de los EREs y la FAFFE, los inmigrantes metidos en hoteles de 4 estrellas para que Marruecos no se chive de lo que ponía en el móvil de Pedro Chapote, las fiestas con putas en Aragón y de las del Don Ángelo en Sevilla.
Tú vives de eso, Clarita, porque lo justificas, lo tapas, lo compartes y lo alabas. Y vives de mentir en cosas como la sanidad, tal y como te acabo de demostrar. Yo, en cambio, soy periodista hace 30 años y autónomo hace 28 (a ti eso te suena a chino), soy licenciado, doctor, dos veces máster y he trabajado en todos los canales del periodismo, pero siempre con un fin: rebatir y contrarrestar a la gentuza como tú, que viven de un carné entre los dientes, de unas buenas rodilleras y de unas manos engrasadas para sobar lomos. Y como te digo, si no fueras analfabeta, sabrías que los convenios con la sanidad privada los inventó tu partido, el que te da de comer, el PSOE, hace muchos años; y que los mantuvo mientras estuvo en el poder. Tú vives y has vivido siempre de la mentira, como tu partido.
Y eso explica que no te haya dado tiempo a aprender cómo se usan las comas y los puntos, tal y como refleja la vergüenza de texto que escribiste en el muro de José Fernández; e incluso no sabes ni cómo se escribe tu nombre, porque se ve que nadie te ha comentado que Inés lleva tilde y Rodríguez también.
Por cierto, ¿las rodillas bien, Clara Inés?

