VÍDEO BLOG #Miedodequé?: El cachondeo del gobierno y del PSOE con el soterramiento: señores del Ayuntamiento, con ellos, ¡ni a coger billetes de 500!, por Víctor J. Hernández Bru.
Cada día que pasa y cada movimiento que observo por parte del Gobierno de España, tengo más claro que lo único que se está sustanciando en la absurda, artificial y caricaturesca polémica del soterramiento del ferrocarril en Almería, no es más que una cuestión meramente electoral.
Por resumir el asunto, por reducirlo a un esquema sencillo que puede comprender cualquiera, partimos de la base de que el gestor de la estructura ferroviaria de todo el país es el Gobierno de España, lamentablemente en este momento gobierno social-comunista. Así las cosas, no sé qué pinta la Junta de Andalucía gastando dinero de los andaluces en este proyecto y mucho menos ofreciendo una cantidad de dinero mayor que la pactada inicialmente.
Pero en todo caso, la Junta de Andalucía se ha ofrecido a poner sobre la mesa una importante cantidad de dinero a cambio simplemente de gestionar el aparcamiento que se va a pagar, entre otras cosas, con el dinero de los andaluces. Y ahí es donde el gobierno social-comunista ha encontrado la fisura que necesitaba para paralizar las negociaciones y con ellas el proyecto.
Argumenta el gobierno que si la Junta no renuncia a gestionar el aparcamiento, el proceso empezará de nuevo y ello hará que se dilate y por tanto que no se cumplan los plazos; casualmente, algo que todos, los vivos y los muertos, sospechábamos hacía tiempo, que el gobierno no va a llegar a tiempo a cumplir los plazos ni de la llegada del AVE ni del soterramiento.
¡Ajá! O sea que de lo que se trataba era de conseguir alguien a quien cargar el ‘muerto’ de no haber llegado a tiempo ni haber cumplido los plazos de la obra más emblemática para Almería en mucho tiempo y en pleno año electoral.
Y lo curioso es que nadie resalta lo que es realmente el meollo de esta cuestión: el hecho de que en todas las ciudades en las que se ha llevado a cabo el soterramiento de las vías del tren, empezando por la más cercana, la de Murcia, el gobierno ha sido el que ha sufragado los gastos, como es lógico tratándose de la administración responsable de tal área de gestión.
Lo que no termino de explicarme es cómo puede seguir siendo tan comunicativamente torpe el Partido Popular y, en este caso, la Junta de Andalucía; por qué demonios decidió poner dinero de los andaluces en una obra que corresponde sufragar al gobierno social comunista, cómo no sospechó que la izquierda le iba a intentar hacer el lío en la primera esquina que cruzasen juntos y, sobre todo, por qué demonios no dejan claro que aquí el papel de la Junta es el de un colaborador que no tiene ninguna obligación y que, por tanto, no puede ser en ningún caso el culpable de los retrasos y la ineficacia, ésos que siempre son intrínsecos a cualquier proyecto acometido por la izquierda.

