Radio blog #PaseoAbajo: «El tránsfuga Pepe Montoya (y dos piedras)», por Juan Torrijos.
Está don Rafael Burgos, líder de Ciudadanos, que se sube por la paredes, y no es para menos, el partido se le escapa de las manos, los ediles se le marchan del partido que el hombre dirige en Almería, pero no dejan las concejalías en los ayuntamientos.
¡Unos tránsfugas, oiga! ¡De tomo y lomo, caballero!
El último conocido ha sido el roquetero Montoya (y dos piedras). Lo que no parece entender don Rafael, el de la larga melena, es que para la gran mayoría de los militantes el partido creado en su día por Albert Ribera está en franca desintegración. Solo hay que ver la cara que nos ofrece en estos días el señor Marín, para darse uno cuenta de que ni ellos le ven solución al problema.
Lo que me ha llamado la atención es la postura de Pepe Montoya (y dos piedras). El quiere ser alcalde de Roquetas, y lo manifiesta con toda claridad. Si con C´s ya no es posible, el hombre anda buscando alternativa para lograr un día llegar a su máximo sueño: Ser alcalde de Roquetas de Mar. Y tiene todo el derecho del mundo a ello.
Queda un año por delante para las nuevas elecciones municipales y nos vamos a llevar más de una y de dos sorpresas, serán muchos los Montoya (y dos piedras) los que aparezcan en distintos pueblos de la provincia, e incluso en la propia capital, donde dos ediles, tan tránsfugas como Pepe Montoya (y dos piedras), Carmen y Joaquín, quieren mantener ese sueldo público que sale de los bolsillos de los ciudadanos.
Lo bueno que ha tenido el Montoya (y dos piedras) roquetero, es que ha sido sincero, cuestión esta que no es muy normal en la política y en los políticos. El hombre quiere ser alcalde de su pueblo, está empeñado en sustituir a Gabriel Amat, y para ello se va a presentar en un partido que se está creando y del que todavía no ha dado información, pero que lo hará en su momento. Seguro que será un partido transversal, un partido en el que puedan asentarse distintas sensibilidades. En el que puedan aposentarse hombres y mujeres que han abandonado sus partidos, nunca sabremos muy bien por qué, y que han decidido seguir en el banco del poder, aunque sea en la oposición.
Lo de los partidos transversales es una buena salida para tanto tránsfuga como van apareciendo en el panorama político. Si Ramón F.P. “Monterreal” no le ofrece alternativa a Joaquín, el hijo del notario, el partido del roquetero Montoya (y dos piedras) puede ser una solución. Lo será también para Carmen Mateos si al final las asociaciones de vecinos no la apoyan.
En el Almanzora un viejo político, con arrugas de tantos años en política, sigue marcando el paso en algunos pueblos de la zona. Diego Ortega, al que le leíamos una entrevista hace unos días, no está por la labor de tirar la toalla, y apoya la creación de una nueva formación política almeriense. ¿Se unirá a ella Miguel Cazorla?
Todo está por decidir, pero los caminos pueden encontrar a todos los tránsfugas y a aquellos que no tiene salida en sus actuales partidos.
Y Rafael Burgos llorando por los rincones.

