El presidente de la CUCN culmina su ‘teatrillo’ prometiendo mejoras en el suministro de agua para septiembre, pero no explica por qué los hay ahora y oculta que va a parar un bastidor de la desaladora, lo cual sabe desde el jueves.
Antonio López Úbeda reunió a los comuneros de la Comarca de Níjar para no contar nada y para seguir politizando el tema del agua, exhibiendo un acuerdo para aplazar los cortes de septiembre y no explicando que la responsabilidad de los de ahora es del gobierno social-comunista.
Una vez más, la Comunidad de Usuarios de la Comarca de Níjar asistió, el pasado viernes, al ‘show’ de su presidente Antonio López Úbeda, que después de semanas de cortes de agua sin ofrecer ningún tipo de explicaciones a sus comuneros, los reunió para no explicar absolutamente nada: ni el porqué de los cortes actuales, ni de quién es la responsabilidad, ni de cuál es la realidad de lo que va a pasar en septiembre, con la parada en uno de los bastidores de la Desaladora de Carboneras.
Con la colaboración de sus ‘medios amigos’, López Úbeda ofreció primero en la asamblea y más tarde ante la sociedad un espectáculo digno de él mismo. Apenas tres meses después de haber visitado la balsa número 8 de la propia CUCN en un acto propagandístico para el ministro Luis Planas, del que sólo salió un ambiente triunfalista de solución de los problemas hídricos del Campo de Níjar, han comenzado los esperados cortes de agua.
El porqué de esos cortes lo conoce todo el mundo y todo el campo: el riego de Níjar depende en gran parte de la Desaladora de Carboneras, que fue una de las que se comprometieron por parte socialista en 2004 como solución a la derogación del Trasvase del Ebro. Todo el mundo sabe que el mantenimiento de esta planta ha sido pésimo en todos estos años y que hay graves problemas de eficiencia en la misma. También es conocida la precariedad de recursos, porque el PSOE no ha puesto en marcha la mayoría de las plantas que había prometido y otras no funcionan correctamente.
Así, tras esos tres meses de la triunfal visita del ministro, han comenzado los cortes de agua, sin que durante semanas haya habido explicación alguna de López Úbeda. En el acto del viernes, el presidente de la CUCN se limitó a contar que él ha conseguido que no vaya a haber cortes de agua en septiembre, algo que tiene la misma credibilidad, puesto que se trata de la misma persona, que aquel mensaje en la visita del ministro de que ya estaban todos los problemas solucionados.
La realidad s que el propio López Úbeda fue el que adelantó que en septiembre habría cortes, aunque no avisó de que en julio también los iba a haber y tampoco está avisando de los que presumiblemente que se producirán en agosto.
El miércoles, López Úbeda participó en una reunión con representantes de la Desaladora de Carboneras y de Acuamed (Aguas de las Cuencas Mediterráneas, S.M.E., Acuamed), que es una empresa pública que pertenece al Grupo Patrimonio del Estado (Ministerio de Hacienda) y que, por tanto, está gestionada por el Gobierno de España y, en concreto, por el ministerio a cuya cabeza está la ministra María Jesús Montero, a la sazón, candidata del PSOE a la presidencia de la Junta de Andalucía.
Todo esto quiere decir que dicha reunión también forma parte del ‘show’ de López Úbeda y del PSOE, puesto que se reunieron representantes de Acuamed, que gestiona el gobierno del PSOE, y López Úbeda, dirigente del PSOE. De esa reunión salió el acuerdo de ‘vender’ a la opinión pública que el propio presidente de la CUCN había logrado convender a Acuamed (aunque son ellos mismos) de postponer los cortes.
En paralelo, las restricciones no han parado de aumentar y ya es un hecho el que en septiembre se parará otro bastidor de la Desaladora, que sigue con graves problemas de funcionamiento y ha de ser reparado, lo cual se puso sobre la mesa en dicha reunión, con conocimiento del propio López Úbeda.
En la reunión con los comuneros, López Úbeda no explicó que los cortes actuales se deben a que la balsa número 8 y otras balsas están bajo mínimos, por el bajo rendimiento de la Desaladora de Carboneras, gestionada por Acuamed, o sea el gobierno socialista; y tampoco quiso dar el dato del bastidor de la Desaladora que se parará en septiembre. Como siempre, ocultación de datos, que es la gran especialidad del presidente de la CUCN.
Eso sí, proclamó el gran mensaje que nadie se puede creer: que en septiembre no habrá restricciones. «Tendremos menos falta de agua en septiembre», titulaba a bombo y platillo ese día Diario de Almería, rotativo con el que la CUCN tiene un sustancioso acuerdo de publicidad que incluye estas ‘cositas’. El subtítulo de la información, igualmente abracadabrante, decía que «La Comunidad de Usuarios del Campo de Níjar confía en una mayor aportación hídrica el próximo mes a pesar de los cortes actuales en el suministro y de las futuras obras de reparación en la desaladora de Carboneras».
O sea, que para Macarena González, que era la firmante de la pseudo-información, a pesar de que hay más cortes de agua y que se prevén obras en la Desaladora de Carboneras, va a haber más agua. La autora no especificaba si ello iba ser posible gracias a la actuación de ‘chamanes’ que traen la lluvia en agosto o a que se va a utilizar el agua de la macro-piscina que López Úbeda tiene en su casa.
En todo caso, nuevo capítulo del ‘show de don Úbeda’: ocultamiento de datos, promesas increíbles, estrategia con las empresas públicas que domina su partido y esbozo de sus grandes méritos que en realidad no existen, en el marco de una situación hídrica en el Campo de Níjar que ya es de alerta máxima, con cortes de agua en julio incluidos. Nada nuevo bajo el sol.

