El Gobierno de Pedro Sánchez recorta 7,5 hm³ a Almería mientras las balsas están casi vacías y la desaladora de Carboneras sigue sin ampliación
El Gobierno central, encabezado por el PSOE y Pedro Sánchez, vuelve a atacar al sureste español con un nuevo recorte en el trasvase Tajo-Segura que dejará a Almería sin 7,5 hectómetros cúbicos de agua. Esta medida afecta directamente a 5.000 hectáreas de regadío y compromete otras 24.000 en el Levante almeriense, agravando una situación ya insostenible para los agricultores de la zona.
La protesta, celebrada en Murcia y convocada por el Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura (Scrats), reunió a representantes de Murcia, Valencia y Andalucía, unidos frente a unas decisiones “injustas, unilaterales e insolidarias” tomadas por el Ejecutivo socialista “de espaldas a las comunidades afectadas”.
La delegación andaluza denunció que el recorte responde a un compromiso político de Sánchez con el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, a quien se ha premiado a costa de la viabilidad del sureste español. Además, se criticó con dureza la parálisis de inversiones clave, como la ampliación de la desaladora de Carboneras, cuya situación compromete el abastecimiento en la comarca.
El panorama se agrava con los niveles alarmantemente bajos de las balsas de almacenamiento:
- Balsas 2 y 5 están al 0%.
- Las balsas 1, 3, 6 y 7 apenas alcanzan un 5%.
- La balsa 8, la de mayor capacidad (940.000 m³), solo está al 20%.
- Las tres balsas de ACUAMED están al 1%, 5% y 50%, aunque se desconoce su capacidad total.
El PSOE ha convertido el agua en un arma política, ignorando el esfuerzo de una región que es modelo de sostenibilidad y eficiencia. La situación es crítica, y el sector agrícola almeriense, clave para el suministro alimentario europeo, se enfrenta a una amenaza sin precedentes.

