Debido a las causas de la alta incidencia de la pandemia en el Cuerpo de la Guardia Civil durante la primera ola, la AEGC lleva solicitando desde el mes de marzo más medios de protección además de cambios en la forma de actuar de la Institución.
La Asociación Española de Guardias Civiles, representante en el Consejo de la Guardia Civil, vuelve a recordar a los Servicios de Prevención y a la Dirección General que para hacer frente a la pandemia que sufrimos es necesario ir unos cuantos pasos por delante de ella, algo que desgraciadamente no se puso en marcha en la primera ola y supuso que los guardias civiles tuvieran entre sus trabajadores más contagios y fallecidos que en el resto de FCSE.
Este rebrote actual está coincidiendo con el comienzo de distintos de formación en la Guardia Civil, cursos que implican el traslado de agentes a Madrid en estado de alerta por la rapidez en expandirse el coronavirus, o a otros centros formativos diseminados en otros puntos de España. Esto implica la movilidad de los interesados y con ello el riesgo de contagiarse y servir, posteriormente, de huésped para esparcirlo por sus lugares de residencia. AEGC considera que estos cursos de capacitación para seguir creciendo en la Institución se pueden impartir de forma telemática y sin poner en riesgo a ningún agente ni a sus familias. Y aquellos que requieran una parte práctica posponerla a momentos mejores en los que no se juegue nadie la salud.
Desde AEGC tienen la intención de volver a insistir en los turnos estanco y que debe ser la Dirección General la que los imponga en cada destino y no dejarlo al libre albedrío de cada uno, porque, según declaran los miembros del Cuerpo, «ya hemos tenido la experiencia de la primera fase de la pandemia en la que cada uno ha hecho de su capa un sayo y así unos si tenían turnos estancos siempre con los mismos compañeros y puestos que tuvieron que cerrar porque precisamente se infectaron todos los componentes por no tener este tipo de turno».
En AEGC no olvidan otras de las dos prácticas habituales en la Guardia Civil y que supone una importante congregación de personal. En este caso se refieren a los patios, «que perfectamente pueden quedar aparcados un tiempo, porque además el personal es más necesario para colaborar con la ciudadanía, y a las prácticas de tiro, estas últimas perfectamente prescindibles en estos momentos máxime cuando no se benefician, de ellas la mayoría de los agentes que se pasan años sin realizar estas prácticas. Consideramos que retrasarlas unos meses más no perjudicará la puntería de ninguno de los guardias civiles pero si evitara que se les ponga en riesgo la salud», apostillan miembros de la AECG.
Por último, insisten en la imperiosa necesidad de realizar test o PCR a la plantilla, con cribados importantes que sirvan para detectar a los asintomáticos que pueden infectar a los compañeros, las familias y la población. No creen que sea necesario recordar que nosotros damos servicio a la España despoblada, la más frágil porque son los de más edad y desde AEGC quieren que cuando se acerquen a solicitar ayuda lo hagan con la tranquilidad de que no les vamos a contagiar.

