RadioBlog #ConfinadosPeroNoArrinconados: La corrupción mata, por Antonio Felipe Rubio
Es una evidencia científicamente incontestable: El accidente de Adamuz se debió a una consecución de fallos, errores, irresponsabilidad, incompetencia y criminosas decisiones que desoyeron las innumerables denuncias advirtiendo de un más que posible desenlace catastrófico. La ausencia de mantenimiento, así como las clamorosas mentiras del primate Óscar Puente sobre la “renovación integral” del tramo ferroviario del AVE Madrid-Sevilla, no sólo evidencia una nueva entrega de mentiras, manipulaciones y la insoportable miseria con la que manejan la realidad -relato- con tal de mantenerse en el poder al coste que sea, incluso exhibiendo el desprecio hacia las vidas y haciendas que malpara este incalificable Gobierno de España.
Ya no es un argumento controvertible. El lamentable espectáculo ferroviario, ya sea AVE, larga distancia o cercanías, se debe a la ausencia de un mantenimiento que, aunque siempre se detectó y se denunció, jamás el Gobierno de España hizo frente a estas crecientes y peligrosísimas deficiencias que, ante su clamorosa irresponsabilidad, ha dirimido en tragedia y mantiene un riesgo latente, pone en peligro a usuarios y profesionales, y aleja cualquier atisbo de confianza en lo que hace muy pocos años fue ejemplo de modernidad, puntualidad, calidad y seguridad… hasta que llegó este gobierno para generar la sensación de inseguridad, riesgo y corrupción.
Las investigaciones, tanto las ejercidas por los técnicos y el periodismo que el gobierno estigmatiza como surtidor de bulos, están desvelando las mentiras y evidenciando las consecuencias de la ausencia de un mantenimiento inexistente ante el aumento de nuevas exigencias derivadas de los operadores que han incrementado su presencia en las vías férreas y, consecuentemente, aumenta la carga de trabajo y la fatiga de los materiales sobre la infraestructura e implica la necesaria renovación y actualización integral de las infraestructuras básicas, así como los sistemas de automatización, alarma, control y geolocalización.
La enésima prorroga de los Presupuestos Generales del Estado impide engrosar el capitulo de inversiones y partidas destinadas a mantenimiento. Así, los ferrocarriles, las carreteras, las autovías, los túneles, los viaductos, las ramblas, las escorrentías, los puentes… todo lo susceptible de actualizar el capitulo de inversiones y mantenimiento queda limitado a las partidas desactualizadas de unos presupuestos prorrogados. Las consecuencias de no presentar para su aprobación los Presupuestos Generales del Estado, al margen de una miserable estrategia política para no soportar una derrota parlamentaria, es una tremenda irresponsabilidad que recae directamente en el presidente del Gobierno de España.
Pedro Sánchez es el culpable directo de las circunstancias actuales. No conseguir los apoyos necesarios para aprobar los presupuestos implica congelar las partidas para inversiones y mantenimiento de las infraestructuras. Pedro Sánchez vulnera reiteradamente la Constitución española, y siquiera se molesta en presentar un proyecto de Presupuestos Generales del Estado; total, para qué. Pues ya vemos y padecemos las trágicas consecuencias.
En Almeria se está procediendo a la tardía ejecución de las obras del tren de altas prestaciones. En estas obras entran en juego elementos como railes, soldaduras aluminotérmicas, balasto, durmientes, catenaria, balizas… En definitiva, partes integrantes de una infraestructura ferroviaria, algunas de las cuales ya han sido objeto de polémica y causantes de accidentes catastróficos. Rieles antiguos soldados a tramos nuevos, balasto sin adecuada homologación, y un sistema de geolocalización que no detecta un Alvia implicado en el terrible accidente. Además, sin poder auxiliar a los accidentados hasta pasar casi una hora de angustia. No es admisible que en una línea de Alta Velocidad Española se tenga que localizar un Alvia descarrilado caminando 800 metros en la oscuridad de la noche, con las linternas de los móviles, y gracias a la llamada del teléfono particular de una interventora que mantuvo una surrealista conversación con la Central de Atocha. No. Esto no es admisible.
Los precedentes aconsejan abrir una profunda auditoria técnica y administrativa sobre las obras que se han hecho, las que se están haciendo y las que quedan por hacer en el llamado AVE Murcia-Almeria. Ya nada ni nadie en el gobierno es de fiar dadas las circunstancias.
Lo dijo Abascal: “La corrupción mata”. Y así como en las cajetillas se anuncia “Fumar Mata”, no sería descartable que en algunas papeletas electorales se incluyese la advertencia de que, también, la corrupción mata.

