El primer edil asegura que se trabaja desde el primer momento para asegurar el suministro doméstico y solicita al Gobierno conocer el impacto real de la avería
El alcalde de Níjar, José Francisco Garrido, ha hablado para los micrófonos de esRadio Almería para explicar en detalle la complicada situación que atraviesa el municipio tras la parada de la desaladora de Carboneras, de la que «depende casi en exclusiva el suministro de agua tanto para el consumo humano como para el uso agrícola en la zona».
Según ha destacado, «sabíamos que íbamos a tener problemas con el agua y con la desaladora. Por eso nos toca trabajar más que nadie para garantizar el suministro a todo el municipio”, ha afirmado. En este contexto, Garrido ha enviado un escrito urgente al Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico, a la Secretaría de Estado de Medio Ambiente, a la Dirección General del Agua y a ACUAMED, en el que solicita información oficial sobre el estado de la planta y la previsión de su restablecimiento. El alcalde ha advertido que los depósitos municipales solo permiten cubrir la demanda de agua durante un periodo de 24 a 36 horas, por lo que urge a una rápida solución por parte del Gobierno de España.
El alcalde también ha querido trasladar un mensaje de tranquilidad a la ciudadanía, asegurando que se trabaja “con previsión” y que, en lo que respecta al suministro para los hogares, el abastecimiento está garantizado. “Ya nos hemos reunido para poner en marcha las interconexiones necesarias que nos permitan asegurar el servicio mientras la desaladora sigue fuera de funcionamiento”, ha confirmado.
En paralelo, Garrido ha puesto el foco en la incertidumbre que viven los agricultores, al no disponer de información clara sobre el impacto de la avería en el agua de riego: “En cuanto al riego, es otra cuestión diferente, y por eso he remitido una petición directa al Gobierno de España para conocer exactamente cuál es la situación de la planta”.

