La Junta defiende que la asistencia está garantizada, pero reclama al Gobierno más recursos ante el déficit de médicos y el aumento de la demanda
El delegado territorial de Salud y Consumo en Almería, Juan de la Cruz Belmonte, ha presentado un balance detallado sobre la actividad del Servicio Coordinador de Urgencias y Emergencias del 061 y los Servicios de Urgencias de Atención Primaria (SUAP) en la provincia durante 2024. Según los datos ofrecidos, la asistencia sanitaria ha experimentado un notable incremento con respecto a 2023, consolidando el esfuerzo de la Junta de Andalucía por reforzar la sanidad pública.
Uno de los datos más destacados del informe es que el 061 ha gestionado un total de 235.646 llamadas en 2024, lo que representa un aumento del 6,4% respecto al año anterior. La mayor parte de las solicitudes de asistencia ingresaron a través del 061, con 75.722 llamadas, seguido del 112, con 44.385, teleasistencia con 19.359, y la línea de urgencias provincial, que registró 6.010 llamadas. Además, una parte de la actividad fue gestionada a través de Salud Responde y líneas internas del sistema sanitario. En total, la media diaria de llamadas atendidas ha superado las 645 asistencias diarias, lo que pone de manifiesto la intensidad del trabajo del sistema de emergencias en Almería.
En cuanto a la atención de urgencias en los tres distritos sanitarios de la provincia, los datos reflejan un volumen total cercano a las 900.000 asistencias durante el último año. En el Distrito Poniente, se han atendido 381.510 urgencias, en el Distrito Almería, 266.296, y en el Área de Gestión Sanitaria Norte, 281.980. Estos números evidencian la alta demanda de asistencia sanitaria en la provincia y la capacidad de respuesta del sistema sanitario público.
Ante estas cifras, Belmonte ha defendido que la asistencia sanitaria está plenamente garantizada en Almería, tanto en los centros de salud como en los servicios domiciliarios, aunque ha reconocido que hay margen de mejora. «Nos gustaría poder aumentar esa asistencia, y para ello necesitamos más recursos», afirmó. En este sentido, hizo un llamamiento a otras administraciones, en especial al Gobierno central, para que proporcione los medios necesarios con el fin de incrementar la plantilla de profesionales y mejorar aún más la cobertura sanitaria en la provincia.
Uno de los principales problemas que enfrenta el sistema sanitario andaluz, según el delegado, es el déficit de facultativos. «Faltan médicos en todas las comunidades autónomas, y Andalucía no es una excepción», señaló. Explicó que, aunque la Junta de Andalucía ha incrementado la contratación y los recursos, el número de médicos disponibles sigue siendo insuficiente.
Belmonte recordó que desde la Consejería de Salud llevan años reclamando al Gobierno de España que aumente el número de plazas de formación para médicos, sin obtener una respuesta satisfactoria. “Lo hemos solicitado reiteradamente en el Consejo Interterritorial de Salud, junto con otras comunidades como Madrid, Galicia, Cataluña y Murcia, pero la situación sigue igual”, indicó. También subrayó que la falta de médicos obliga a veces a recurrir a la sanidad privada para garantizar la asistencia a los pacientes.
El delegado territorial también destacó la evolución de la sanidad andaluza en los últimos seis años, desde que el Partido Popular asumió el gobierno de la Junta de Andalucía. Según explicó, en este tiempo se ha incrementado el número de profesionales sanitarios y se han mejorado los recursos de los servicios de urgencias. Como ejemplo, mencionó que en el Área de Gestión Sanitaria Norte se ha incorporado una ambulancia adicional, lo que ha permitido reducir los tiempos de respuesta en emergencias.
“Hace seis años, con el anterior gobierno, estábamos en una situación de precariedad sanitaria que ahora hemos revertido”, afirmó. Aunque reconoció que aún hay aspectos por mejorar, insistió en que la sanidad pública andaluza está en mejor estado que antes.
Uno de los temas abordados en la rueda de prensa fue la polémica sobre los tiempos de espera en la atención de emergencias. Belmonte defendió que el sistema sanitario tiene un control riguroso sobre los tiempos de respuesta, y que todas las intervenciones quedan registradas con precisión.
En este sentido, la directora del servicio de emergencias del 061 en Almería, Mariluz García, explicó que cada llamada y cada movimiento de los equipos sanitarios quedan grabados y registrados con la hora exacta en la que se reciben las alertas, la salida de las ambulancias, la llegada al lugar del incidente y el traslado de los pacientes. “Todo queda registrado minuto a minuto. Podemos comprobar en cualquier momento el tiempo real que ha transcurrido entre la llamada de emergencia y la llegada del equipo sanitario”, aseguró.
García también lamentó que, en ocasiones, se difundan informaciones erróneas sobre los tiempos de espera, muchas veces basadas en la percepción subjetiva de los pacientes o familiares, quienes, debido a la tensión del momento, pueden sentir que el tiempo transcurre más lentamente. “Hemos tenido casos en los que se ha dicho que una ambulancia tardó una hora, cuando en realidad fueron 35 minutos. Por eso insistimos en que los datos reales son los que quedan registrados en nuestro sistema”, añadió.
El balance presentado por la Junta de Andalucía deja claro que el sistema de urgencias y emergencias en Almería ha mejorado en los últimos años, con un aumento en el número de asistencias y una mejor coordinación de los recursos. Sin embargo, persisten desafíos como la falta de médicos, una demanda que la Junta insiste en trasladar al Gobierno central para garantizar la cobertura sanitaria en toda la comunidad.

