Desde ayer viernes, ‘esRadio Almería’ ha decidido que esta causa sea uno de los Compromiso 2022, con BMW y Mini Automotor Costa, de los próximos meses.
Todos los niños del colegio de Turre se vistieron de superhéroes para recibir a la más grande de las superheroínas, Rocío. Tras diez meses sin poder asistir a clase con sus compañeros, la pequeña de 11 años volvió el viernes al María Cacho Castrillo con la mejor de las noticias: Haber vencido a la leucemia. Un momento duro y que requiere mucha lucha, pero que significa el triunfo de la ilusión y la inocencia frente a la enfermedad.
Rocío no podía imaginar lo que le ocurriría al llegar al colegio, ya que tal y como afirmó su madre, Rosabel Caparrós, todo se había preparado en secreto para sorprenderla. Al llegar, fue junto con sus padres al despacho del director, que para la sorpresa de la joven almeriense le dio la bienvenida y dos capas. Evidentemente, ella no tenía ni la más remota idea de lo que iba a suceder, hasta que en el patio empezó a sonar una sirena de policía y salió a la calle para encontrarse con todos sus compañeros vestidos de superhéroes con una ‘R’ en su pecho, la de Súper Rocío.
La pequeña agradecería muy emocionada lo ocurrido, y entre aplausos y vítores se fundiría en un abrazo con su hermano pequeño. Pero aquí no terminaban las sorpresas, al llegar a clase le esperaba todavía un vídeo de David Bisbal en la pizarra digital. El cantante almeriense le envío un cariñoso mensaje: “Te mando un beso muy fuerte y te damos la bienvenida de nuevo al colegio. Sé que eres fuerte y que siempre estás con una sonrisa en tu rostro. Por eso te mando mi corazón. Mucho ánimo. Se te quiere mucho».
El cúmulo de sorpresas y gestos que sorprendieron a Rocío esa mañana le hizo romper en un llanto de alegría tras la finalización de dicho vídeo. La alegre y querida alumna del María Cacho Castillo no olvidará nunca más este día, y su familia tampoco. José Antonio Agüero, padre de la heroína, atendió a ‘esRadio Almería’ al respecto: «Nosotros sabíamos que había una sorpresa, pero pensábamos que solo era a nivel de su clase. Vamos al despacho del director a firmar un papel y cuando estamos allí nos dieron unas capas. Salimos al patio cuando nos encontramos el coche de la Policía Local dentro del colegio y entonces vimos un pasillo de todo el colegio entero, profesores y alumnos, hasta la clase de mi hija. La gente se ha volcado, estamos muy felices de volver a la rutina, sobre todo por ella y mi mujer. Darle mucho ánimo a los niños que están en esa situación. De todo se sale».

