Domingo Fernández, presidente de la Mancomunidad del Levante y alcalde del municipio, destaca el impacto cultural y económico de una de las celebraciones más emblemáticas de la comarca
Huércal-Overa vuelve a convertirse en uno de los epicentros de la Semana Santa en la provincia de Almería. Así lo ha puesto de relieve su alcalde y presidente del Levante, Domingo Fernández, durante una entrevista en esRadio Almería, donde ha destacado la importancia de esta celebración, no solo desde el punto de vista religioso, sino también como motor cultural, social y económico.
Fernández ha recordado que la Semana Santa huercalense fue una de las primeras en celebrarse en toda la provincia, con algunos de los desfiles procesionales más antiguos del territorio almeriense. «La tradición y la pasión con la que se vive aquí esta semana es realmente especial», ha remarcado el regidor, señalando cómo las hermandades —el Paso Morado, el Blanco y el Negro— son las verdaderas protagonistas y organizadoras del fervor popular que toma las calles estos días.
La implicación ciudadana es total: vecinos, familias y amigos se unen para dar forma a una tradición que trasciende lo religioso y se convierte en un evento comunitario cargado de simbolismo y cohesión social.
Además, el impacto turístico y económico que genera la Semana Santa es muy significativo. El municipio recibe a numerosos visitantes, tanto por la riqueza patrimonial de los pasos como por la oferta gastronómica y cultural que se activa en torno a estas fechas. Hoteles, bares, comercios y espacios públicos registran una notable actividad, en una semana clave para el dinamismo local.
El alcalde ha definido estos días como “momentos de alegría” en los que Huércal-Overa muestra lo mejor de sí misma: su historia, su fe y su hospitalidad. Una tradición viva que cada año fortalece los lazos del municipio con su pasado y proyecta su imagen hacia el futuro.

