La concejal de Festejos, Antonia Marín, destaca la gran participación y el ambiente festivo durante los seis días de celebración.
La Feria de Vera 2024 ha dejado una huella imborrable en el corazón de los verateneses, según lo destacado por la concejal de Festejos, Antonia Marín. Tras seis días de intensas celebraciones, Marín ha calificado el evento como un «balance excelente», resaltando la gran participación de la comunidad en todas las actividades programadas.
«Fueron seis días muy intensos que todos los verateneses estuvimos a tope», expresó Marín, enfatizando la energía y el entusiasmo que caracterizaron la feria. La concejal se mostró especialmente emocionada por la respuesta del público, con «lleno en los recitales» y una participación notable de los más pequeños en las diversas actividades. «Este año contamos con más de 200 niños», señaló, destacando la importancia de incluir a las nuevas generaciones en las tradiciones locales. Para Marín, la feria es un símbolo de la vida comunitaria, y en Vera se afirma que «el verano no termina en septiembre, sino después que finaliza la feria».
Entre los momentos más destacados, la concejal mencionó la gala de inicio, que considera uno de los «momentos más específicos de toda la semana». La emoción fue palpable, especialmente por la participación de la pregonera, que «nos emocionó a todos».
La feria concluyó de manera espectacular con una corrida de toros el domingo, un evento que «nos sirvió como un perfecto fin de fiesta» y que «no dejó a nadie indiferente». La Feria de Vera 2024 no solo ha celebrado la tradición, sino que también ha fortalecido el espíritu comunitario y la identidad local, marcando una vez más la importancia de estas festividades en la vida de los verateneses.

