Así se acabará con los problemas de polvo y suciedad en esta explanada que cuenta con algo más de tres mil metros cuadrados.
El Ayuntamiento de Berja ha iniciado los trabajos para acondicionar y asfaltar la explanada de aparcamientos de la Huerta Escobosa con el fin de mejorar y embellecer este espacio que soporta un gran tránsito de vehículos diariamente y que se encuentra a escasos metros de la Plaza de la Constitución.
Con esta intervención el consistorio de Berja acaba con los problemas de polvo y suciedad que sufren a diario los vecinos y se da paso a la ordenación de los aparcamientos para aumentar la capacidad de esta explanada que cuenta con algo más de tres mil metros cuadrados de superficie.
Adicionalmente se procederá a la construcción de dos pozos de drenaje de aguas pluviales para evitar el vertido de estas aguas y saturar la red en la calle Goya. También se está limpiando el talud de tierra junto a la calle Romero donde se plantarán varios árboles.
Sobre los pozos: El drenaje funciona gracias a la gravedad.Las tuberías se conectan en ángulo descendente, desde el interior de los predios a la red municipal, desde el centro de la comunidad hacia el exterior de la misma. Cada cierta distancia se perforan pozos de registro verticales para permitir el acceso a la red con fines de mantenimiento.
En el caso del drenaje pluvial, en el pavimento de las calles se establecen alcantarillas, conectadas directamente a la tubería principal, para captar el agua de lluvia.
Se han encontrado vestigios de sistemas de drenaje en civilizaciones tan antiguas como las del Valle del Indo; sin embargo, éstas eran superficiales y no subterráneas.
En el Imperio romano el sistema era eficiente pero pestilente: la Cloaca Máxima, anterior a la época imperial, que todavía existe actualmente, constituye un ejemplo notable de la ingeniería sanitaria romana. Se utilizó preferentemente para desecar las aguas pantanosas del subsuelo.
La primera red de drenaje subterráneo se construyó en París, Francia en el Siglo XIX. Muchas ciudades de la Europa Central al lado de grandes ríos han tenido que construir grandes obras hidráulicas para el drenaje de las aguas fecales o servidas: tal es el caso de Viena, donde se canalizó una parte del Danubio para que sirviera de puerto fluvial y se construyó una extensa red de drenaje subterráneo que se muestra parcialmente en la película El tercer hombre.

