Paco Martín, gerente de Agro San Isidro, advierte sobre la presión de las importaciones marroquíes, el encarecimiento de los costes de producción y la falta de apoyo desde Europa
El balance de la última campaña agrícola en Almería muestra luces y sombras. Aunque los precios han mejorado y se ha exportado ligeramente más, la amenaza de la competencia exterior especialmente de Marruecos se intensifica. Así lo advierte Paco Martín, gerente de Agro San Isidro, quien señala que el crecimiento del 20% en las exportaciones marroquíes a la Unión Europea supone “una alarma real” para el futuro del campo almeriense.
“Ese porcentaje podría haberse producido aquí, generando empleo y riqueza local”, lamenta Martín, quien advierte que, aunque hoy el sector se mantiene gracias a la calidad y la seguridad de los productos almerienses, la situación podría cambiar. “Cuando estos países igualen nuestros estándares, será un problema muy serio”, asegura.
A esto se suma el fuerte incremento de los costes de producción, que han alcanzado máximos históricos. “Nunca ha sido tan caro producir”, afirma, destacando el peso de la mano de obra y los insumos en el encarecimiento generalizado.
Además, critica el retroceso en el apoyo institucional: “La nueva PAC no convence a nadie y Europa está recortando en agricultura mientras abre más la puerta a países terceros”.
Para Martín, todos estos factores “van sumando factura” a un sector que, pese a los buenos resultados coyunturales, afronta un futuro incierto y cada vez más condicionado por factores externos que escapan al control de los productores locales.

