VideoBlogPaseoAbajo: ¡Qué bochorno!, por Juan Torrijos
¡Qué bochorno, señores, qué bochorno!
Las imágenes conocidas de aquella reunión del Comité Federal del Psoe en 2016, en la que los arrimados de Pedro intentaban esconder tras unas cortinas la urna a la hora de votar, nos deja claro el talante de aquellos dirigentes de un partido que se dice demócrata, progresista, solidario y no sé cuántas estupideces más hemos oído y leído.
Soy feminista porque soy socialista, decía José Luis Ábalos. Lo recuerdan, ¿verdad?
La mano alzada de Susana Díaz, sus palabras, casi llorando, pidiendo votar, pero exigiendo que la urna esté delante de todo el comité, las de Borrell, apoyando el razonamiento de su compañera, era la demostración de la persona que se quería hacer, y que al final se hizo con el poder dentro de la formación, y lo que ha sido peor para el resto de los ciudadanos españoles, la presidencia del país a lo largo de los últimos años, con los pactos más vergonzantes que se han conocido en la historia para llegar al poder.
El personaje demostró claramente en aquella ocasión lo que iba a ser su política si lograba el poder, como hemos podido comprobar a lo largo de estos casi ocho años que lleva de presidente. La mentira, los viles pactos, el escándalo, el subterfugio iba a ser su proceder, en la que intentaría, y lo va consiguiendo, poner bajo sus botas todas las instituciones del estado.
Después vino el viaje por las federaciones socialistas, dicen que la ruta fue en un Peugeot, pero al final se ha conocido que era un cómodo Mercedes en el que viajaban la banda de los cuatro, y digo bien, banda, ya que tres de ellos andan en manos de la justicia, con paso por la trena, y con visos de que volverán a ella y por años. ¿Y el cuarto? Temblando anda. Alguno de los viajeros lo puede dejar con el trasero al aire.
El bochorno ha continuado en el entorno del sanchismo. Aquella mano levantada de Susana Díaz fue comprada, la voz de Borrell callada, la postura de Page como el Guadiana, un día aparece, al siguiente desaparece, los López recuperados, Antonio Hernando elevado a las alturas. Todos callados, todos comprados, todos trabajando bajo la férula de aquel hombre que los quiso engañar escondiendo una urna tras la cortina y que, tras robar las primarias a Susana, Sánchez se dedicó a lo suyo, a llevar el sanchismo a las alturas, a España al sótano de la historia y a los españoles a la ruina económica. Hoy solo se compran pisos, casas y chalets, hípicas, villas y cortijos, aquellos que viven o han vivido de los enchufes que reparte Pedro.
El visionado de aquellas imágenes ha levantado de nuevo las voces en el Psoe. Y algunas quieren recuperar los años perdidos dentro del partido. ¿Qué se puede esperar a partir de hoy de Susana, tras los silencios mantenidos desde el Senado, de los López, de Hernando, rendidos ante el puesto de trabajo brindado por el sanchismo? O de ese Guadiana en que anda convertido Page. Estos no pueden ser el futuro del socialismo, están marcados, bien por su colaboración con el sanchismo, bien por ese silencio que han mantenido a lo largo de estos años.
¡Qué bochorno lo que se ha conocido, qué bochorno! Se entiende que Pedro, enfadado, busque al filtrador del video.

