José Andrés Linares comparte su buena experiencia con Bulliffter y reivindica el modelo agrícola basado en el trabajo diario y la gestión eficiente
Una semana más, el foco se sitúa en Bulliffter, esta vez de la mano de José Andrés Linares, agricultor con más de dos décadas de experiencia en el Poniente almeriense. Con fincas en Tarambana y Matagorda, Linares representa el perfil de agricultor familiar que, lejos de grandes explotaciones, basa su actividad en el esfuerzo constante y la implicación diaria.
“Esto es de lunes a domingo”, resume, reflejando la exigencia de un sector marcado por la dedicación continua y la incertidumbre. En su caso, la campaña está siendo positiva, con cultivos de berenjena que le permiten mantener la producción sin necesidad de apostar por la primavera, evitando así riesgos como los que plantean sandía o melón.
Linares también destaca la importancia de optimizar recursos en un contexto de mano de obra complicada, defendiendo un modelo familiar como clave de sostenibilidad. En ese camino, la tecnología juega un papel relevante. Su experiencia con una máquina eléctrica de Bulliffter ha sido determinante: “La única queja es no haberlo hecho antes”, afirma.
Además del producto, valora especialmente el servicio postventa y la cercanía en el trato, aspectos que refuerzan la confianza en la marca y contribuyen a mejorar el día a día en el campo.

