VÍDEOBLOG #Miedodequé: El PSOE, a la desesperada, lanza a sus asociaciones de vecinos politizadas contra la sanidad, pidiendo un servicio de urgencias en cada esquina, por Víctor J. Hernández Bru.
Uno de los grandes problemas acarreados por la estrategia de manipulación, mentira e ideologización que la izquierda lleva 45 años implantando a través de todos los canales que tiene a su alcance, desde asociaciones de vecinos hasta centros culturales, desde los centros educativos hasta la universidad, desde los medios de comunicación a sindicatos, son las consecuencias de la perversa y nefasta idea de que ‘el dinero público no es de nadie’, tal y como se le escapó en su día a aquella señora tan intelectualmente sencilla, Carmen Calva.
Para la izquierda, todo el dinero que se invierta en la administración pública es gratis, no le cuesta a nadie, no le hace daño a ningún bolsillo. Claro, cuando luego ese dinero que se invierte en todos los dispendios propugnados por el social-comunismo, la solución es pedirle más al ciudadano de a pie, es subir impuestos y hablar de chorradas con las que sólo se engaña a los culturalmente más precarios, como toda la retahíla ésa del ‘escudo social’, el ‘estado del bienestar’ y otras mandangas.
La consecuencia de todo esto es la inflación galopante que fustiga a todo ciudadano que vive en un país gobernado por la izquierda, tal y como nos ocurre actualmente en España, porque además de dar la sensación de que todos son derechos y que cubrirlos no es problema porque ya se le pedirá dinero al que lo tenga, también hay que guardar un porcentaje, más o menos pequeño, más o menos grande, para el sueldo de los hermanísimos, los negocietes de las mujeres del presidente y los catálogos de meretricia de ministros y secretarios de organización de los partidos en el gobierno.
El problema para el social-comunismo es que sus vacíos, demagógicos y simplones mensajes calan bien al principio, pero cuando terminan costándonos el dinero, lo cual siempre ocurre, terminan siendo pocos los que se siguen comiendo la milonga en cuestión. Y claro, vienen las desesperaciones porque se acaban los chollos.
Al PSOE, el chollo andaluz se le acabó hace tiempo, seis años en concreto, después de 38 de trolas, de atracos legales vía impuestos y de otros menos legales como los EREs, la FAFFE y compañía. Y según las elecciones y las encuestas, cada día hay más gente que ha comprendido la realidad en Andalucía.
Y lo dicho, entonces llegan las desesperaciones y las estrategias a la desesperada del socialismo, que necesita volver a ‘tocar pelo’ para volver a vivir del cuento, colocar a sus esposas para que usen el Word Perfect, repartirse 680 millones de euros por la geta y llenar las listas de reservar de las marisquerías más céntricas.
En el centro de la actual estrategia a la desesperada, el PSOE ha colocado desde el principio la sanidad, a pesar de que el actual gobierno de la Junta no ha dejado de multiplicar cada año su inversión en la sanidad pública, pasando de los menos de 10.000 millones anuales en el que la dejó el PSOE, a más de 14.500 del presupuesto actual.
Y como la realidad parece que convence más al ciudadanos más o menos inteligente, porque luchar contra realidades como el Materno Infantil, los Centros de Salud Casa del Mar, Piedras Redondas, Macael, Ejido Noroeste o Benahadux; el Hospital de Roquetas, el aumento del número de sanitarios y de los sueldos de éstos, las reformas en múltiples puntos de atención sanitaria, el aumento de dotación tecnológica, la apertura de centros y quirófanos por las tardes y la indudable mejora de la sanidad andaluza, entonces hay que dar una vuelta de tuerca a esa estrategia a la desesperada.
Porque las mentiras de Sánchez Teruel, José María Martín y Juan Antonio Lorenzo no calan, a juzgar por las elecciones y encuestas. Y ahora toca tratar de manipular a la gente, a la que se sigue considerando imbéciles, utilizando esa red civil y social tejida durante esos 45 años. Y en ello están, los pobres, pensando que engañan a alguien.
En las últimas semanas, el PSOE ha movilizado a varias de sus asociaciones de vecinos absolutamente politizadas. Lo hicieron en Navidad, con la presidente de la Asociación Casco Histórico, la socialista de carné Magdalena Cantero, mintiendo sobre el cierre de las tardes en el Centro de Salud Nicolás Salmerón, mentira demostrada por mí mismo a través del vídeo.
Y ahora han lanzado a sus ‘peones vecinales’ a “exigir”, que manda huevos cómo cualquier mindundi piensa ahora que puede exigir lo que le mande su partido, que haya servicios de Urgencias en todos los centros de salud. Lo hicieron el otro día en Delegación pidiendo Urgencias en el centro de Casa del Mar, que tuvo en obras décadas el PSOE sin que a los vecinos de esta socialista asociación les molestase y que, además, está a apenas medio kilómetro del de Nicolás Salmerón, que tiene ese servicio; y ahora andan enredando y recopilando firmas para que las haya en El Alquián, cuando ya las hay en La Cañada, a través de una asociación politizada desde siempre, desde la época de mi querido y socialista Kiko García.
Y claro, estaría fenomenal que en todos los centros de salud hubiera Urgencias por las tardes. La pregunta es, ¿por qué no las implantó jamás el PSOE? Y además, cabe preguntarse, ¿hay sanitarios suficientes en el mercado para atender esa nueva y disparatada idea del socialismo? Y sobre todo, si los hubiera, que no los hay, ¿con qué dinero los pagamos? Porque mucho me temo que, si alguna vez se pudiera plantear en realidad esta demencial idea, la forma de pagarla sería subiéndonos de nuevo los impuestos.
En fin, el socialismo, esa ruina con patas, esa termita para cualquier sistema, que no se rinde nunca y se cansa jamás de hacer el ridículo y de tratarnos como a menguados.

