VideoBlog #Gota a Gota: ¿Por qué a la izquierda sólo le interesa un conflicto?, por Miguel Ángel Campos
Entender el porqué de las cosas no es comprenderlas, sino ponerse en el lugar del otro para mirarse a uno y ver la distancia que nos separa, si es que la hay.
Como es costumbre ya, este ojo intenta ver a través de la niebla, sin más intención que descubrir las razones de por qué pensamos lo que pensamos pues, a mi entender, las más de las veces adoptamos una posición por inercia, por seguir la corriente del río.
En el año 2014 estalló la guerra en Yemen, en la que intervienen actores como Estado Islámico, Emiratos Árabes Unidos o E.E.U.U. prestando apoyo a una de las partes. Según el observatorio de la ONU, en 2022 habían muerto unas 517.000 personas (sí 517.000, niños en su mayoría); a día de hoy, ni se sabe. La guerra continúa.
EL 24 de Octubre de 2023, la coalición SUMAR presentó una proposición de ley para que España recupere la competencia en justicia universal, y ello con el objeto de juzgar lo que consideran un «genocidio» por parte de Israel en la Franja de Gaza. El secretario general del PCE y portavoz de IU en el Congreso, Enrique Santiago, explicó que «el bien jurídico protegido es la humanidad en su conjunto».
En su programa de 2023, el mismo partido se comprometía con el “cumplimiento estricto del derecho internacional en Palestina para poner fin a la ocupación y a las prácticas de apartheid”. El 22 de Mayo de 2024, Yolanda Díaz afirmó en un video grabado con calidad profesional que “Palestina será libre desde el río hasta el mar”, lo que supone eliminar a Israel del mapa. El 24 de Mayo, dos días después y ante las protestas de la embajada Israelí y a pesar de lo claro de su mensaje, afirmó que no quiso decir eso, pues eso sería odiar y ella no odia, pues es “una persona afectuosa”.
Respecto de Yemen, sólo encontramos en el programa de SUMAR que promoverá “una arquitectura internacional que permita acabar con conflictos como el de Yemen”. O sea, nada.
La Pregunta sigue siendo, ¿Por qué a la izquierda sólo le interesa el conflicto palestino-israelí? La repuesta no es sencilla pero, por lo pronto, no pueden ser que las razones sean exclusivamente humanitarias, pues 1000 veces más niños y mayores mueren en Yemen y decenas de miles de mujeres sufren esclavismo sexual, y la izquierda no tiene tiempo para este conflicto.
Descartada la razón humanitaria, hay que recordar que Irán, principal apoyo de Hamás, ha logrado expandir su ámbito de influencia hasta Iberoamérica a través de Venezuela; esto es, ha logrado meterse en el ámbito natural de E.E.U.U.; que Irán comparte objetivos con Rusia como cortar las alas a Turquía; y que Irán comparte objetivos con el partido Comunista chino, como es reducir la influencia occidental en Oriente-Medio; y que Irán, Rusia y China son los aliados confesos de Venezuela. Por tanto, se concluye que el comunismo juega un papel en este conflicto.
Así, no resulta exagerado decir que la revolución islámica coincide parcialmente con los objetivos revolucionarios declarados de la izquierda occidental, esto es, conculcar los valores de E.E.U.U., Europa y gran parte de Iberoamérica; o sea, minar capitalismo y cristianismo.
De otra forma: Israel representa un salto a la modernidad en una región que abomina de lo moderno; Israel, es vista en Oriente Medio como el único estado que comparte los valores occidentales de libertad y democracia, en contraste con el proyecto radical islámico que es absolutista y medieval; además, esta única democracia es apoyada por E.E.U.U.: poco más hay que tener para aunar a Irán, Rusia, terrorismo islámico e izquierda radical en contra de algo.
Por tanto, no es cosa desdeñable realizar examen de conciencia, a fin de atisbar si, como otras veces, estamos muy sensibilizados con la causa palestina por convencimiento propio o si, por el contrario, hemos sido convencidos subrepticiamente por los agentes políticos que anteponen a menudo su ideología a la humanidad. Como siempre, yo no sé la respuesta.
Pero no corra, no corra aún. Antes de decidirse en tan espinoso tema, recuerde lo que dejó escrito el austríaco Rilke: “hay mucha gente en el mundo, pero todavía hay más rostros, pues cada uno tiene varios”.
Buenas noches, Víctor.

