VÍDEOBLOG #Miedodequé: Sánchez Teruel vuelve a intentar engañarnos una vez más, ahora con la Atención Temprana, que el PP valora económicamente mucho más que el PSOE, a pesar de lo cual habla de “recortes y demoras”, por Víctor J. Hernández Bru.
Empieza a ser muy cansino el ‘cuentismo’ del PSOE a propósito de la situación de la sanidad andaluza y almeriense. Empieza a ser mucho más que cansino el constante desprecio de José Luis Sánchez Teruel, apodado ‘Míster Ladrillo’ por haber dicho que el PP no había puesto ni un ladrillo en infraestructuras sanitarias en Almería, cuando ya se habían construido el Instituto de Huércal y el Conservatorio Quina Jiménez e invertido en cinco años más en reformas educativas que en los cinco años anteriores de gobiernos socialistas.
El PSOE es cansino en la mentira, en sí mismo. El PSOE promete no pactar con indepes, ni gobernar con populistas, ni hacer descansar gobernabilidades en pro etarras, ni conceder ni indultos ni amnistías, ni permitir la recaudación de impuestos por parte de comunidades, condonar deudas autonómicas o gestionar fronteras desde gobiernos regionales. Y luego lo hace todo. Pero, sinceramente, uno no se termina de acostumbrar a tanta trola, a que sus dirigentes, incluidos los locales, estén todo el puñetero día trazando estrategias para engañar al que se deje. Como medida preventiva, creo que el ciudadano de a pie haría bien en no creer absolutamente nada de lo que venga de un socialista.
Y sí: la sanidad andaluza, como la del resto de España, tiene problemas. Problemas en parte derivados de la herencia de 38 años de tercermundismo sanitario socialista en la Junta; de la constricción de los gobiernos centrales socialistas a la hora de establecer facultades de Medicina, plazas para alumnos y plazas MIR; y también derivado de factores naturales, como el envejecimiento de la población, el trauma post pandemia que ha incrementado de manera exponencial la demanda sanitaria y la inmigración, queridos míos, que decir esto no es no xenofobia ni zarandajas: la población inmigrante está menos acostumbrada a una sanidad gratuita y tiende, por tanto, a exprimirla más.
Pero insisto, con todo esto, uno se rebela a normalizar ese estado natural del socialismo español y almeriense y, especialmente, de tipos como José Luis Sánchez Teruel, que no es capaz de solicitar algo, que seguramente sería razonable, sin plantearnos un panorama dantesco y catastrófico que no existe, pero que sí estaba mucho más cerca cuando gobernaba su partido.
Esta semana, ‘Míster Ladrillo’ ha salido a la palestra para quejarse de que la Junta paga poco a los CAITs (Centro de Atención Infantil Temprana), donde se atiende a las familias con niños que presentan diversas complejidades, desde discapacidades hasta trastornos del lenguaje, pasando por retrasos en el desarrollo de cualquier tipo de habilidad. Y lo ha hecho, cómo no, pintando un panorama en el que parece, poco menos, que la Junta está asfixiando económicamente a estos centros.
Don José Luis nos tiene acostumbrados a escuchar que el hecho de que en la sanidad pública se deriven pacientes a la privada para pruebas diagnósticas e intervenciones, cuando así lo requiere la situación de las listas de espera, es privatizar la sanidad y es una barbaridad. Obviamente, eso no es privatizar la sanidad, porque además los pacientes no pagan nada de eso. Pero ahora reclama más dinero para los CAITs, que por cierto, se le ha olvidado decir que son empresas privadas. O sea, que cuando a ‘Míster Ladrillo’ le interesa, derivar a la privada es una bárbara privatización, pero cuando le interesa lo contrario, hay que pagar más a otras empresas también sanitarias. Es su rigor y su coherencia; el rigor y la coherencia socialistas.
Pero a don José Luis se han olvidado otras cosas. Como por ejemplo, recordar que, en 2006, con gobiernos socialistas, cada provincia gestionaba este servicio de forma independiente y, en concreto, en Almería lo hacía a través del Servicio de Rehabilitación Integral, que pagaba 12,24€ la hora. Diez años después, en 2016, se firmó el primer acuerdo marco que coordinaba el servicio de atención temprana en toda Andalucía, pasándose a abonar la sesión a 18€. O sea, que en diez años, la Junta socialista incrementó el precio/hora en algo más de cinco euros.
En 2018, dicho precio se incrementó a 22€, o sea, que en total, los socialistas subieron el precio de la hora en menos de diez euros, mientras que, ya en 2019, con el concierto social para la Atención Temprana, se pasó de 22 a 28, es decir, que en un año, el PP lo subió en seis euros, casi la mitad de incremento en un año de lo que lo subió el PSOE en diez.
Ahora los CAITs se quejan y el PSOE recoge sus quejas, pero olvidando que esas quejas se refieren más a los períodos socialistas que a los populares y enterrando el dato de que, desde 2016 hasta hoy, la Consejería de Salud, con tres años de gobiernos socialistas y seis populares, ha incrementado el pago de la sesión que dan los CAITs en más de un 64%, de 18 a 28 euros la sesión. Y a mí me parece bien que las empresas privadas quieran ingresar más, pero me parece una vergüenza que el PSOE juegue con esto como si el dinero público no fuera de nadie, como diría Carmen Calva, que se olvide ahora de que son empresas privadas, que no recuerde el maltrato al que la sometió el cuando gobernaba y, sobre todo, que oculte cómo el PP ha ido incrementando el precio del servicio y ha propuesto ahora un incremento del 25%, que los CAITs han rechazado y por eso se han puesto en modo lucha reivindicativa, porque quieren una subida mayor.
En estas circunstancias, ‘Míster Ladrillo’ ha hablado, para referirse a esta situación, de “demoras y recortes”, es decir, todo lo contrario de lo que está pasando. ¿No sería obligatorio que, sabiéndose con estos datos cuál es la situación real, dimitiera y se fuera a su casa sin perder un minuto más? ¿O piensa seguir intentando engañarnos mucho tiempo más?

