VÍDEOBLOG #Miedodequé: No se trocea, por Víctor J. Hernández Bru.
“Vamos a volver a presentar el decreto ómnibus tal y como está”, decía el presidente del gobierno. “La protección social no se trocea”, añadía su vicepresidente comunista. “La teoría esta del troceo es divertida; el PP sólo está en contra de una: la del palacete”, completaba el ministro López. “Lo que tenéis que hacer es poner el interés del ciudadano por encima de los de partido y votar que sí cuando llevemos el decreto ley”, daba órdenes la ‘chiqui-ministra’ Montero, ‘Sobaquillo Veloz’.
Esto sucedía la pasada semana, antes de que alguien el PSOE, en el gobierno social-comunista, se percatara de que quien de verdad iba a decidir el número de medidas que debía contener el decreto ómnibus no era ninguno de los ministros que se sientan alrededor de la mesa del consejo de ministros, sino Carlos Puigdemont y suu partido, Juntos por Cataluña.
Ya lo dijo Miriam Nogueras: se han desgañitado afirmando que el decreto no se trocea, pero todas esas frases grandilocuentes, dijo, “se han evaporado”, ya no existen. Y entonces, de las 80 medidas que incluía el famoso decreto, del que se habían hartado de asegurar que no se iba a trocear, han quedado tan sólo 29. Para sorpresa de nadie, porque estamos ante el gobierno más mentiroso en la historia de España. O como diría Pedro I El Falso – Pedro Chapote, el que más cambia de opinión.
Pero más allá de la absoluta falta de veracidad, de rigor, de seriedad y de fidelidad a su propia palabra de este gobierno, lo que queda tras todo esto son tres cosas de capital importancia. La primera es esa que comentaba antes: el que en este gobierno, por más ministros que tenga, récord, quien manda es Carlos Puigdemont, al que le basta un sutil chasquido de dedos para activar la iniciativa que se le antoje.
La segunda es que ha quedado evidente que el PP sí quería votar a favor de la revalorización de las pensiones, las subvenciones al transporte y las ayudas a la Dana que, separadas de otras medidas de corte comunista, inflacionista o de control gubernativo de los medios de comunicación, no ha tenido inconveniente en votarlas.
Y la tercera, sin duda la más grave, es que no ha podido quedar más evidente el hecho de que al gobierno no le interesa un pepino ni el escudo social, ni las pensiones, ni las ayudas a las víctimas de la Dana, ni las subvenciones de los transportes ni nada de nada. A este gobierno sólo le interesa este gobierno, por la sencilla razón de que a Pedro I El Falso sólo le interesa Pedro Chapote y viceversa. Y si las 80 medidas que consideraba indispensables se quedan en 29, pero esto basta para seguir contando con el apoyo de Juntos por Cataluña, entonces todo perfecto.

