#ElMonoDesnudo: De pérdidas que nos dejan de luto, por Gloria Pérez de Colosía
El viernes pasado, justo cuando el fin de semana empezaba, perdimos al Pekas en un accidente de tráfico a la altura de la Isleta del Moro, precisamente de donde su familia remanece.
Para quien no lo conozca, el Pekas, Manuel, era un hostelero almeriense de 39 años, propietario actual de la Sala El Chaman, en Los Escullos, a quien, en mi opinión, con algunos apoyos y muchas trabas, nunca se le ha reconocido suficiente la promoción de la música y la cultura en Almería, a la que desde bien pequeño ha estado dedicado.
El Pekas estaba casado con María Eugenia y tenía tres hijos.
Espero que si sepan que El Chaman, ahora complejo sobre el Mar y sobre el que ya les escribí hace unos meses, es ese peculiar lugar del mágico Cabo de Gata.
A mi también, como a todos, me llevaron una noche allí por primera vez y quedé cautivada.
Yo también, como todos, llevé por primera vez a alguien una noche que quedó cautivado.
El Chaman es, y siempre será, la magia de las noches de verano (ese verano que en Almería dura tantos meses), que nos tiene danzando hasta ver amanecer y caer rendidos, en el camping, en la misma playa o si hay suerte, en alguna de las camas del hostal de al lado.
El Chaman es, y siempre será, ese peculiar lugar de obligado paso al que llevar a los forasteros que visitan el Cabo durante algunos días y, aunque esté cerrado, simplemente guiándoles en una vuelta a su alrededor, dejarles fascinados por el embrujo de sus sillas de colores colgadas y la imagen narrada de las fiestas y conciertos que allí hemos vivido. Luego, descubrirán el Citroën Dyane convertido en jardinera gigante y se llevarán la foto para casa.
El Pekas, Manuel, Manolillo, hacía que eso pasara. Muy amigo de su gente, que nada cuestionaba si le pedías ayuda y simplemente ayudaba, el Pekas era ahora el espíritu del Chaman, ese espíritu que había recogido de quienes estuvieron antes que él, de su abuela María y de su padre José.
Ahora, con sus luces y sus sombras, le hemos perdido y el sábado pasado, El Chamán, brillando y despidiéndole, estuvo de luto.
Mi más sentido pésame a su familia y también a la familia de la otra mujer fallecida en el accidente.

