VÍDEOBLOG #Miedodequé: Por fin Juan Antonio Lorenzo ha hecho algo bien el política: bien mirado, en el PSOE deberían tomar ejemplo, por Víctor J. Hernández Bru.
Le decía un viejo entrenador a su portero, creo que ya lo he contado en estos lares, que si no quería no hacía falta que parase los balones que iban a portería, pero que hiciera el favor de no meter en la portería los que iban fuera. Algo así ha debido aplicarse Juan Antonio Lorenzo, que ha debido caer en la cuenta de que, a sus 58 años, todavía no había hecho nada en condiciones en política, aún no había parado ni un solo balón de los que iban entre los tres palos, no había aportado absolutamente nada positivo a la sociedad que mantiene su sueldo desde hace décadas. Y ha decidido marcar, aunque sea en propia puerta.
Es triste llevar toda la vida en política y saltar a la fama nacional por no hacer nada, que lo más célebre de la carrera de uno haya sido precisamente estarse quieto, no participar, no ir, en este caso, no tomar parte en una votación a la que uno estaba convocado.
Lorenzo Cazorla, que le ganó a Sobalecio Gutiérrez Salinas unas primarias para ser secretario general del Partido Sanchista Trolero Español, el Partido de Chapote, perdió el ‘traserete’ para auto erigirse como número uno en la lista al Congreso de los Diputados. Eso de sentarse en uno de los mullidos escaños del hemiciclo de la Carrera de San Jerónimo les ‘pone’ a todos mucho y, en cuanto tienen la decisión en sus manos, ‘tardan cero coma’ en darse entrada a ellos mismos a las alfombras de la sede de la soberanía popular.
Lorenzo, la verdad, había tenido una trayectoria un poco, en realidad un mucho, mayor que la de Sobalecio, que lo había sido antes, y que la de Anabel Mateos, ahora integrante de los órganos de dirección del partido cuando no ha pasado de diputada provincial. Lorenzo ha sido alcalde, portavoz de grupo en la Diputación y parlamentario andaluz. Su salida natural era ya una institución nacional, a pesar de que su carrera ha estado jalonada de la nada más absoluta, ningún tipo de proyecto relevante con que justificar sus concatenados sueldos ante la ciudadanía, y acaso mucha ‘sobada de lomo’ a los superiores y algunas gestiones no muy claras en su Ayuntamiento, como por ejemplo la cantidad de trabajo que han tenido allí las empresas familiares cuando él era primer edil. De nuevo el PSOE y ese cariño especial a la familia… con el dinero de la ciudadanía.
Pero, no nos engañemos, el Congreso, como el Senado, está repleto de pares de su nivel: políticos que han estado gran parte de sus vidas en esto, sin apenas aportar nada que justifique que se lo hayamos pagado ‘muerto’ durante años y décadas. Sin embargo, la mayoría salen airosos: basta con hacer poco ruido, obedecer al partido, ir a las comisiones, apretar el botón e intentar que en los garitos donde pasan las noches no haya señoras de pago. Fíjate que esto no debe ser tan fácil: Sobalecio, al parecer, no lo logró.
Pues bien, Lorenzo tampoco ha conseguido pasar desapercibido: estando citado a una comisión nada menos que de presupuestos, donde su voto era decisivo para que no ganara la propuesta de PP y Juntos por Cataluña, el amigo se quedó dormido, o se le olvidó, o perdió el taxi, el tren y metro de manera consecutiva o se le murió la abuela por cuarta vez, que fue la excusa que puso una vez en clase Jaimito, para desesperación de su maestro.
A Lorenzo le ha caído una multa de su partido por valor de 1.200 euros, pero el tipo aún no ha explicado qué demonios fue lo que le pasó, por qué ni acudió a la cita ni avisó, qué es lo que tenía que hacer, más importante, que hacer lo único por lo que le pagamos para que esté allí en los ‘madriles’. Y estamos todos muy curiosos y expectantes para saber qué es lo que pasó. De momento, muy socialista esto, ni una explicación. Bien mirado, como decía al principio, en realidad gracias a su ‘brillante omisión’, ganaron la votación los que tenían que ganar, por el bien de la ciudadanía. A lo mejor, en lugar de multarlo, lo que deberían hacer en el PSOE es tomar ejemplo.

