VÍDEOBLOG #Miedodequé: La extraordinaria maquinaria manipulativa del PSOE y la izquierda para darle la vuelta a los problemas y pasar de sospechosos a víctimas, por Víctor J. Hernández Bru.
Escuchar a Dieter Brandau cada noche aquí, en esRadio, a eso de las ocho, es la mejor garantía no sólo de estar bien informado, sino de instar al cerebro de uno a pensar, a reflexionar, a analizar la realidad. La Noche de Dieter es un programa único, que no se parece a ninguno, en el que uno no sabe si va a empezar con un repaso a la actualidad, una entrevista, una conexión en directo o uno de esos terribles repasos a la hemeroteca que dejan desnudos a algún político o partido, generalmente de izquierdas, que son los que más desprotegidos quedan cuando se trata de recordar lo que decían y lo que dicen, lo que pregonan y lo que hacen. El programa de Dieter se reinventa cada día, es un permanente alegato contra la comodidad, contra la zona de confort del periodista y del que lo escucha.
Llevo más de una semana dándole vueltas en la cabeza a una realidad que reflejó una noche el propio Dieter: hay que ver cómo el aparato mediático de la izquierda ha logrado darle la vuelta a la situación en cuanto a las responsabilidades de lo de Valencia, pasando de que se zarandease el coche de Pedro I El Falso-Pedro Chapote a provocar una manifestación contra Mazón.
La actuación del gobierno social-comunista en este asunto habría supuesto, en cualquier país, incluso en este país si no gobernase la izquierda, la dimisión inmediata del presidente y de todo su equipo. Aquí no. Aquí llevamos dos semanas hablando de Mazón, el presidente de comunidad autónoma que ni tiene en su estructura ejército, ni tiene policía autonómica, ni gobierna las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado, ni tiene competencias en la Confederación Hidrográfica ni tiene a su disposición una agencia de meteorología, que por cierto, toda la vida se había llamado Instituto Nacional de Meteorología hasta que llegó Zapatero y e introdujo el ‘sustancial’ cambio (nótese ironía) de Instituto Nacional por Agencia Estatal, solucionando uno de los grandes problemas para los que demandaba soluciones el pueblo español: el nombre de la cosa.
Pero volvamos al tema, que me voy. Resulta que en España se produce la mayor catástrofe natural de las últimas décadas, con el mayor número de víctimas, y la institución que tiene a su disposición todos, repito, todos los recursos para hacerle frente tanto en el momento como en las consecuencias del día después, no hace absolutamente nada. Y tras la reacción inicial de repulsa e indignación, entra en acción el ‘equipo de opinión sincronizada’, abonado con la habitual generosidad del socialismo cuando de controlar medios se trata, y empieza a trasladar la opinión de que aquí la clave está en dónde y con quién comió ese día el presidente de la Comunidad de Valencia y cuanto tardó o dejó de tardar en pedir ayuda.
Sinceramente, si esto es así, si esta burda manipulación termina calando, creo que el social-comunismo ha conseguido lo que se propuso hace 45 años: convertir este país en un obtuso rebaño al que controlar y manipular con la facilidad con la que lo han hecho los medios amigos y abonados en estas semanas, como lo hicieron en el 11-M o con la moción de censura ante la falsa condena por corrupción al PP.

