Radioblog #LaVida: La gota fría, por Manoly Roldán
Mañana hará una semana que se inició la gota fría o DANA, que azotó a la Comunidad Valencia, algunas provincias de Castilla-La Mancha, Albacete, Cuenca y parte de Murcia, pero cuyo epicentro más dañino se produjo en varias localidades de Valencia, el pasado 29 de octubre.
La gota fría arrasó con todo lo que encontró a su paso, llevándose por delante personas, coches, carreteras, puentes, etc. Parecía el apocalipsis. Se veía la furia de la naturaleza ante la impotencia del ser humano. No somos nada.
De un momento a otro muchos pobladores se quedaron sin sus seres queridos, sin agua, sin alimentos, sin medicamentos, sin electricidad, sin líneas telefónicas, pero a pesar de todo eso, la población ha sido capaz de sobreponerse ante semejante horror.
En medio de toda esta confusión se pudo apreciar la descoordinación entre el Gobierno central, por parte del presidente de Gobierno, los ministros de Defensa, Margarita Robles y de Interior, Fernando Grande Marlaska, contra el presidente de la comunidad de Valencia, Carlos Mazón, sobre: lo que dijo o no dijo la AEMET, quién avisó antes o después de la intensidad de la lluvia, quién tenía la competencia para dirigir esta crisis, etc.
Con el rifirrafe entre el Gobierno y la CCAA valenciana, quedó patente la fragilidad del Estado y las Autonomías. El haber delegado competencias a las regiones no ha hecho que mejore la administración de sus diferentes entes, sino que se ha vislumbrado un vacío de poder y dejación de funciones, que perjudica a la población, que si todas las competencias estuvieran centralizadas y en momentos como el que se ha vivido, hubiera habido un mando único.
Así, en el mismo instante en que se tuvo conocimiento de lo sucedido, se hubiera puesto en marcha las ayudas de todos los tipos, y no haber frenado la participación de la Policía Nacional, Guardia Civil y el Ejército que se permitió su presencia recién al quinto día de lo sucedido (sábado 2 de noviembre).
Los obstáculos puestos por parte del Gobierno central no impidieron que fueran militares vestidos de paisano, la UME, bomberos franceses. Agricultores con sus tractores para despejar las calles de escombros. Diversas personas altruistas de diferentes partes de España que recolectan en sus regiones: agua, víveres, ropa y otras cosas, y los llevan a las zonas devastadas. Es increíble ver como se organizan por redes sociales y la población responde a su llamado con cosas o dinero para aportar su granito de arena para los damnificados. No faltaron los saqueos de tiendas, alguna ocupación y pillaje por personas sin escrúpulos.
Y voluntarios de todas las edades, pero sobre todo jóvenes, que se reunieron en la Ciudad de las Artes y las Ciencias y fueron trasladados en autobuses y otros de forma masiva se dirigieron por la “pasarela de la solidaridad”, venciendo obstáculos que impedían su paso a las zonas afectadas. Estos no se rindieron, estuvieron dispuestos a colaborar con sus semejantes. Traían: palas, escobas, cepillos, cubos, capazos, botas, guantes y mascarillas. Portando agua, alimentos y mucha voluntad de colaborar.
Es sabido por todos que en momentos de necesidad la mayoría de personas se solidarizan con ayudar a sus semejantes, sin pensar si están o no siguiendo reglas burocráticas porque lo que está en juego es la vida humana.
Por otro lado, mientras la gota fría acechaba a la población damnificada y los muertos se multiplicaban, en el Congreso de los Diputados se dieron tiempo para hacer efectiva la ratificación del decreto de RTVE, y así hacerse con el Consejo de Administración, ahora en manos del Gobierno y sus socios (11 consejeros), excepto Bildu (pedirá otras cosas a cambio), y 4 que corresponden al PP. Por suerte existen diversos medios digitales para informarnos y varias plataformas para ver televisión.
Se aprobó la toma en consideración de la proposición de ley de Seguridad Ciudadana cuya reforma la realizará EH Bildu. Y el Gobierno premió a Cataluña con fondos europeos en época de desastre.
También, aprobaron cobrar a la banca una deducción del 25% en Sociedades de forma progresiva, y propusieron: subir el precio del diésel equiparándolo a la gasolina, elevar el precio de los vapeadores (más usado por los jóvenes) y el tabaco, cobrar el IVA a los alquileres turísticos de viviendas inferiores a un mes de estancia (antes no se cobraba) y el pago del 29% de IRPF para los que tengan unos ingresos superiores a 300.000 €.
Es decir, no tienen suficiente con aumentar cada vez más los impuestos y crear más instituciones para colocar a los suyos… Crearon la oficina de la Autoridad Independiente de Protección del Informante y otras dos fiscalías (delitos económicos y delitos contra la administración pública).
La situación se hace insostenible por el papel que están realizando el Gobierno y sus socios. Parece una subasta, tú me das, yo te doy, algo a cambio de algo, con lo que no es de ellos, sino del Estado. Cederá a Cataluña: una financiación singular, una Hacienda propia catalana y la gestión integral de inmigración.
Una muestra de como se encuentra el estado de ánimo de una gran parte de la sociedad española, fue la visita que realizaron el domingo pasado a Paiporta (Valencia) por parte del jefe del Estado, el presidente de la CCAA de Valencia y el presidente del Gobierno, se pudo apreciar el rechazo a todos ellos, pero de forma más notoria hacía el jefe del Ejecutivo, porque no atendió a tiempo a la emergencia sufrida con más de 200 muertos y un número que no se sabe exactamente de desaparecidos, que posiblemente se podrían haber evitado si se hubiera actuado a tiempo.
Con esta desgracia acaecida, muchos lo han perdido todo, empresarios que han perdido sus negocios, trabajadores que se quedarán sin empleo, etc.
La población española espera que la ayuda a los damnificados llegue pronto y que su recuperación no tarde, como se ha hecho con el terremoto de Lorca (Murcia, 2011) recién les ha llegado una ayuda de 500 mil euros; el volcán de La Palma (2021), que su población sigue esperando lo prometido, de momento están viviendo en contenedores.
En otras palabras, se espera una colaboración más rápida como la que se ofreció a otros países (Ucrania, Marruecos, Palestina, etc.) en momentos puntuales.
Por último, el Gobierno hace aguas por todos lados, por ejemplo la lucha fratricida entre Podemos y Sumar por ocupar el espacio de extrema izquierda y los partidos catalanes y vascos aprovechando el momento para conseguir lo máximo de un Gobierno que quiere permanecer por más tiempo en el poder para conseguir una España plurinacional, una España Federal o Confederal, un Estado con varios países pequeñitos.
En conclusión, respecto a la ayuda a las zonas afectadas por la gota fría, se espera: que se ofrezca todos los efectivos necesarios para recuperar las zonas devastadas que pronto llegará el invierno y sufrirán más. Se aprenda de los errores cometidos y no se vuelva a repetir la descoordinación entre organismos estatales. Unificar criterios para momentos de máxima necesidad como ha sido el caso. Tener preparadas estrategias para hacer frente a la llegada de cualquier contingencia y no improvisar cuando llega la desgracia.
Y comentar que gran parte de la población está cansada de los políticos actuales, no tienen quien les represente y quieren otros líderes que en verdad vengan a trabajar por el crecimiento y desarrollo del país, que defiendan a los creadores de empleo, busquen el bienestar de toda la población, que no suban los impuestos de forma continua porque los hace cada vez más pobres, que cumplan y hagan cumplir la ley, que defiendan la democracia, la libertad de expresión y prensa, etc.
“Pero cuando llega una emergencia nacional, cuando ocurre alguna tragedia, cuando la naturaleza se revuelve y enseña su colmillo afilado, entonces esa organización disfuncional, parasitaria, burocratizada, muestra sus miserias y deja en evidencia su ineficacia, su incapacidad para servir, para atender las necesidades de la población, único objetivo que justificaría su creación: el servicio a la ciudadanía”; (Jesús Cacho, noviembre 2024).

