VÍDEOBLOG #Miedodequé: El sr. Putillas está envidioso de los ‘panfletos locales’, por Víctor J. Hernández Bru.
Anda el señor Putillas, el líder de la extrema izquierda en el Ayuntamiento de Almería, llorando por las esquinas cibernéticas y virtuales, con la queja de que el equipo de gobierno ha informado “antes, de los presupuestos municipales, a los panfletos locales a los que subvenciona para mentir y hacerles propaganda que a la oposición. Así funciona el PP de Almería”.
Al señor Putillas no le da ningún empacho ir quedando en ridículo un día detrás de otro, pero no porque lo pillen ‘in fraganti’ tras sesudas investigaciones, sino porque se deja él a sí mismo fuera de juego de manera constante y sin miedo alguno a que todo el mundo ratifique la idea inicial que existe sobre él.
Todo empezó cuando, antes incluso de haber sido agraciado con el premio gordo de 3.000 euros al mes durante cuatro años a cambio de nada que no sea vomitar y ventosear mentalmente, el tipo se preguntó retóricamente en redes sociales si tenía cara de contratar putillas y de violar quinceañeras.
Amén de que habría mucho que discutir qué cara tienen los que practican tales aficiones, que no digo yo que no tengan la misma cara que el señor Putillas, pero tampoco lo contrario, la realidad es que, desde esa entrada triunfal en el panorama político, el amigo Putillas, así conocido desde entonces, no ha dejado de abonar la imagen pública que él mismo se encargó de edificar de esa manera.
El tipo, que ya es de sobra conocido por no aportar absolutamente nada positivo a la ciudad de Almería a cambio de esos miles de euros que nos cuesta a los contribuyentes, no ha dejado caer de su boca en estos meses calificativos como fascista, machista, facha, racista o xenófobo, referidos a todo el que no piensa exactamente lo mismo que él; o cloaca televisiva, panfleto mediático o nido de fascistas, referido a los medios de comunicación que desnudan su incapacidad política y su estrechez intelectual y no comulgan con sus infantiles intentos de manipulación.
La penúltima del señor Putillas ha sido culpar al equipo de gobierno municipal de ofrecer explicaciones y adelantos de lo que va a ser el presupuesto municipal de 2025 antes de ofrecérselo a la oposición. En este sentido, hay dos cosas importantes que decir. La primera es que no sé por qué este señor tiene que comparar los tiempos en los que recibe el proyecto de presupuesto la oposición con el momento en el que se da a conocer a los medios. El gobierno municipal está sometido a unos tiempos de entrega de documentación a la oposición en función del pleno en que va a ser presentado el proyecto en cuestión, pero no hay ningún tipo de obligación con relación a la prensa. Lo que le molesta a ‘míster Putin’ es que el equipo de gobierno lleve a cabo un ejercicio de transparencia y dé a conocer sus cuentas a la ciudadanía a través de los medios.
Y luego está la verdad, puesto que la realidad es que, al tiempo que el equipo de gobierno ha enviado la documentación a la oposición, se ha informado a los medios de las líneas básicas. Y lo que ha ocurrido es que los medios, cuando han recibido esta información, estaban trabajando y han reflejado su contenido, mientras que al señor Putillas, que por cierto, se está haciendo ‘un Kichi’, que de tanto coger kilos desde que es concejal un día lo van a tener que meter por el techo en el salón de plenos, ese momento le habrá pillado haciendo lo mismo que suele hacer permanentemente, que es cualquier cosa menos trabajar.

