VÍDEOBLOG #Miedodequé?: El repaso de Fernando Jiménez a Ruperto el Experto y la trola intragable de que Pedro Chapote nos regala dinero, cuando el dinero ya es nuestro, por Víctor J. Hernández Bru.
Yo no sé tú, querido oyente/lector, pero yo estoy ya muy harto de que el pequeño-socialismo almeriense esté todo el día con la matraca y el cuento chino de que Pedro I El Falso Pedro Chapote es una especie de Rey Mago que anda todo el día buscando dinero para regalárnoslo a los almerienses porque él es muy bueno y además nos quiere mucho.
Estoy más que harto, repito, más que nada porque es mentira y porque, además supone una tomadura de pelo y un flagrante insulto a nuestra inteligencia, porque todo el mundo sabe que los dineros que vienen a Almería, vía Moncloa, se dividen entre los que a su vez han llegado desde la Unión Europea como respuesta a los proyectos que las instituciones almerienses han presentado y los que han salido directamente de nuestros impuestos, eso sí, tras pasar por Madrid, donde se queda el porcentaje más alto de los mismos, entre otras cosas, para sufragar gastos básicos como el Falcon, la legión de asesores, el batallón de choferes oficiales, la esposa, el hermano, al cuñada asiática, la señora ‘Guorperfe’ y el que tenía dinero para asar una vaca, entre otras minucias.
Y como estoy harto, como me duele el mismo alma de pagar impuestos por encima de mis posibilidades y de las de cualquiera, como tengo el bolsillo que parece un queso de Grouyere, el otro día disfruté como un sindicalista en la Feria del Marisco de O Grove, cuando el vicepresidente de la Diputación le dijo al portavoz socialista, Juan Manuel Ruiz Del Real, ya popularmente conocido como Ruperto el Experto, que ya está bien de contar trolas, que ya está bien de reírse del contribuyente dibujando todo esto que digo de favor que nos hace Pedro Chapote.
Estuvo cumbre, Fernando Jiménez, cantándole a Ruperto las verdades del barquero, mientras éste escondía toda su ‘expertitud’, que diría Carmen Calva, debajo de la escueta bancada de la oposición, recibiendo más palos que una estera y escondiéndose como un chiquillo asustado.
Pero, lamentablemente, el socialismo, como el comunismo, es esto, no es otra cosa que machacarnos a impuestos para convertir en marqueses a gentes que no han dado un palo a un charco en sus vidas, pagándoles sueldos que jamás encontrarían en la vida privada y, con lo que sobra de nuestros tributos, repartirnos migajas en forma de inversiones y tratar de que encima les lubriquemos el escroto a tres velocidades como agradecimiento.
Nos quedamos a la espera de que Ruperto nos informase sobre si se ha enterado ya de que el dinero que viene a Almería no lo fabrica Pedro I El Falso por la noche como pedía el hermano listo, o tonto, del por fortuna ya ex ministro Alberto Garzón. Pero claro, si Ruperto no es capaz de diferenciar un grado de ejecución del 40% y uno del 77%, tampoco le vamos a pedir peras al Ruperto… como mucho, calabazas.

