Radioblog #LaVida: El nuevo Gobierno catalán, por Manoly Roldán
Una vez conseguido el apoyo de la cúpula dirigente, las bases y de las Juventudes republicanas, el pasado miércoles, el PSC y ERC escenificaron la firma del acuerdo delante de la Biblioteca de Catalunya, y así dar marcha adelante con la investidura del candidato socialista, Salvador Illa.
También, se firmó el acuerdo entre el PSC y Comunes-Sumar, en los temas de: soberanía fiscal para Cataluña (igual al acuerdo ERC-PSC), vivienda, cerco al alquiler temporal, estudiar un impuesto sobre la especulación inmobiliaria, frenar el Hard Rock (macrocomplejo hotelero de Juego en Tarragona) y paralizar la futura construcción del Cuarto Cinturón, del área metropolitana de Barcelona.
Una vez firmado el acuerdo entre los partidos, PSC, ERC y Comuns-Sumar, el siguiente paso fue decidir el día de investidura del dirigente socialista, fijado por el Parlamento catalán para el 8 de agosto.
Ese día se esperaba el regreso del líder de JxCat, Carles Puigdemont, como lo había venido avisando a través de diferentes medios, después de casi siete años (29 de octubre de 2017). Se creó todo tipo de especulaciones tanto en medios de comunicación nacionales y extranjeros de cómo vendría, si por aire, mar o tierra (cruzando La Junquera-Francia).
También, se preguntaban quién lo detendría. Se mencionó al CNI, la GC, PN, los Mossos y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, pero, los que habían recibido ese mandato era la policía autonómica catalana, los Mossos, siguiendo las instrucciones del juez instructor, Pablo Llarena. Detenerlo y llevarlo a Madrid.
El jueves, desde tempranas horas de la mañana, delante del arco del Triunfo, en Barcelona, fueron llegando sus seguidores, entre los que se encontraban miembros de entidades afines de: la ANC, Òmnium Cultural, AMI, el Consejo de la Republica y JxCat. Allí se había preparado un escenario montado para su discurso, acudieron casi 4.000 personas.
Unos minutos antes de las 9 a.m., aparecieron en escena diversos altos cargos de JxCat, caminaron a paso ligero, sin escoltas, iban arropando a Puigdemont y se dirigieron al lugar donde daría su discurso ante sus seguidores. En su disertación de algo más de cinco minutos, dijo que sufría represión y persecución por haber declarado la independencia de Cataluña en octubre de 2017, en respuesta al mandato del Parlament. Arremetió contra los jueces, el PP y Vox. Reclamó su derecho a que se le aplique la ley de amnistía. Vino a recordar que “todavía estamos aquí”, Y finalizó: “no sé cuándo nos volveremos a ver, amigos y amigas”.
Mientras daba su discurso, se vio tras él, al secretario general de JxCat, Jordi Turull y a su abogado Gonzalo Boye. Una vez finalizado desaparecieron de escena.
Al parecer, detrás del escenario había una carpa cerrada con vallas que impedía ver exactamente lo que sucedía en su interior. Según informó uno de los agentes de paisano (al parecer eran siete), había alrededor de 50 personas, que llevaban sombreros de paja y algunos carteles con la imagen de su líder, esto impedía ver con exactitud. Este fue increpado por los presentes que se percataron de su presencia e iba informando a sus superiores lo que iba sucediendo. Relató que había dos coches y una moto.
De repente vio que Puigdemont y Turull, llevaban puestos unas gorras y subieron en la parte trasera de un coche blanco, conducido por una presunta extenista paralímpica, miembro del Consejo de la República, del que Puigdemont es su presidente, arrancaron los vehículos, y el agente los seguía a plena carrera, unas calles (1.500 metros) hasta que se puso el semáforo en verde, no pudo ver a dónde se dirigían, solo logró divisar que conducían en sentido al mar y los perdió de vista.
Los que habían acompañado a Puigdemont, esperaban ver que se dirigía con ellos hacía el Parlament, donde a partir de las 10.a.m., se celebraría el debate de investidura, pasaron los minutos y se enteraron que el líder catalán, se había esfumado o fugado por segunda vez. A las 9.45 a.m., Puigdemont ya no estaba.
La primera la realizó el 29 de octubre de 2017, pero en esta ocasión lo hacía en medio de muchísimos Mossos de Escuadra (alrededor de 600) que ese día debían cubrir varios escenarios (proteger alrededor de la ciudadela, que todo se desarrollará con normalidad dentro y fuera del Parlament, el lugar del discurso y detener a Puigdemont), estaban exhaustos.
Por la noche, Jordi Turull y su abogado dijeron que Puigdemont estaba bien y fuera de España. Al parecer, la fuga fue por la Junquera (Francia).
El sábado por la mañana, Puigdemont emitió un nuevo video conforme se encontraba en Waterloo (Bélgica), y explicó los motivos que le llevaron a tomar la decisión de huir. Relata que al saber que no le iban a dejar entrar al parque de la Ciutadella y luego al Parlament, para poder hablar y sabía que podía ser detenido, entonces decidió marchar.
Según afirmó: “prometió venir y así lo hizo, pero que nunca pensó entregarse en ningún momento y que no lo hará”. Que el procés de independencia no se ha acabado, que ha acabado una fase, pero que se inicia una nueva etapa y que se acabará el día que obtengan la independencia. Instó a sus seguidores a continuar realizando acciones para que entre todos ellos consigan su objetivo.
Sumado a lo anterior, se produjo un incidente cuando los manifestantes independentistas rompieron el cordón policial para acceder al parque de la Ciutadella y los Mossos para dispersarlos les lanzó gas pimienta.
Así mismo, se procedió a la puesta a disposición de los Mossos, de tres policías presuntamente colaboradores del fugado, una extenista paralimpica y del secretario general de JxCat, Jordi Turull, quien colaboró en la fuga de Puigdemont.
Ante lo acontecido, los Mossos desplegaron la operación “Gàbia” (jaula) a las 9.52 a.m., para detener al fugado, se aplica en caso de alerta terrorista, que consistió en el control del tránsito de entrada y salida en el área metropolitana de Barcelona, en el resto de la Comunidad y en la frontera de la Junquera. Lo hicieron por la mañana, descansaron y retomaron una segunda jornada, y el desaparecido no daba señales de su paradero. Continuaron el viernes. Los de jxCat consideraron la medida desproporcionada.
Por otro lado, en el Parlament, el debate de investidura se desarrolló con cierta normalidad, pero se vio a una gran parte de los diputados estar pendientes de sus teléfonos móviles, porque los Mossos habían activado la operación “Gàbia”.
Toda la rocambolesca puesta en escena de su fuga, acaparó la atención a nivel nacional e internacional, que era lo que él y su partido esperaban conseguir, con la salvedad que opacaron el debate de investidura de Salvador Illa, pero no lograron suspenderla porque ese era uno de sus objetivos, a pesar que lo solicitaron a la Mesa en dos ocasiones, los diputados de JxCat, Mónica Sales (15:06) y Albert Batet (15:35, 15:52), pero ERC, PSC, los Comuns y la Mesa se negaron, porque lo acordado días anteriores, era si Puigdemont era detenido y en ese momento no se sabía nada de su paradero.
Dejando de lado el show vivido, el presidente recién investido, deberá cumplir los acuerdos firmados con ERC y los Comuns-Sumar, estos estarán vigilantes para que así sea.
Entre los aspectos a destacar del discurso del nuevo presidente catalán, Salvador Illa, tenemos: la aplicación de la ley de amnistía para todos los implicados, la inmigración ilegal, la nación (se refiere a Cataluña) forma parte de una España plurinacional y una Europa federal, hablará con todos menos con Vox y Aliança Catalana porque dijo que difunden delitos de odio.
Haciendo un pequeño paréntesis, la ley de amnistía corresponde a los jueces determinar a quien se concede, además el Tribunal de Cuentas envió una consulta al TJUE y en caso de aceptar su estudio se suspenderá su aplicación en España hasta que lo resuelva.
Se refieren a Cataluña como “nación” y no como una CC.AA., o una región. La única nación es España. Habla de un cambio de modelo territorial que no se contempla en la Constitución Española (CE), de CC.AA. a “Federalizar España”, para eso hace falta que se cambie la CE y necesita que sea aprobado en el Congreso de los Diputados por una mayoría de 2/3 de los votos (234) y consultar a toda la población española.
En cuanto a la inmigración ilegal que aqueja a diversos países, entre ellos España, hace falta una regulación clara porque la población autóctona de bajos recursos económicos son los que más sufren las consecuencias.
Considera un peligro a los partidos de Vox y Aliança Catalana, porque según él, difunden delitos de odio, pero la pregunta es, acaso no es peor lo que hacen los partidos independentistas, nacionalistas y comunistas que quieren romper España y acabar con ella, y ahora él ha adoptado esos postulados independentistas que sirven para construir estructuras de Estado (un sistema de financiación singular para Cataluña en perjuicio para el resto de CC.AA., que rompe la solidaridad y la igualdad entre españoles) y el reconocimiento de la lengua catalana como la única propia de este territorio, sin tener en cuenta a la lengua común de todos los españoles.
A continuación algunas intervenciones de los diferentes partidos:
Albert Batet, de JxCat, señaló a Illa, como el primer defensor del art. 155 de la CE, lo calificó de españolista y que pone en peligro “la nación catalana”, está en contra del acuerdo PSC-ERC, que ERC asume el marco mental de los socialistas. Le dijo que tiene poca credibilidad, antes decía que no a la amnistía y ahora afirma lo contrario. Reprochó a Illa la exageración del número de Mossos que buscaban a su líder. Para Illa, es un buen acuerdo.
Josep Maria Jové, de ERC, le dijo a Illa: Puigdemont no ha ocupado su escaño por una anomalía democrática. Mencionó que ese día fue el último día de un gobierno de ERC, que siente desconfianza y distancia del PSC. Illa, le respondió: que tienen valores comunes con ERC y reconoció que el PSC ha movido posiciones y agregó: “¿alguno tiene otra manera de gobierno?”.
Alejandro Fernández, del PP, calificó el retorno de Puigdemont de un espectáculo;
acusó a Salvador Illa, de mentir con sus cambios de opinión para mantenerse en el poder; no abre una nueva etapa, sino que resucita el procés en las calles de Barcelona; busca cambiar la forma de Estado sin respetar las reglas del juego; blanquea el golpe del 2017, asume y profundiza en todo el relato independentista; humilla a los servidores públicos que garantizaron el orden en Cataluña; humilla a los valientes constitucionalistas catalanes; entrega la llave de la política española a Puigdemont, vendiéndolo como concordia y convivencia; multa a los que no usan el catalán, a favor de la turismofobia, protege a los ocupas y abandona a los propietarios. Illa, le contestó que no tolera que le diga que miente.
Ignacio Garriga, de Vox, dijo que espera que Puigdemont acabe en prisión por el mal que ha hecho a Cataluña; en contra de los firmantes del acuerdo de investidura; el acuerdo rompe el principio de igualdad entre españoles; reprochó el cordón sanitario hacia su partido; España no nos roba, pero si ellos; recalcó que no se ha hablado de la inseguridad ciudadana generada por la inmigración ilegal y la exclusión del español. Respuesta de Illa, “ningún diálogo con vosotros” y que su gobierno desmontará los discursos de odio uno a uno.
Al presidente del Parlamento catalán, Josep Rull, no le gustó las afirmaciones anteriores y declaró que se hablará en la Mesa para ver como se aborda.
Por otra parte, con el nuevo Gobierno catalán avanzará en un mayor autogobierno, financiación propia, con más lengua catalana y la creación de la consejería de Política Lingüística, profesionalizar el servicio exterior de embajadas y ampliar en otros países, contar con selecciones deportivas catalanas, creando la consejería de Deportes.
Todo esto es fortalecer más al independentismo catalán y más pronto que tarde puedan conseguir su objetivo. El PSC, ha adoptado las tesis independentistas. Una gran parte de los constitucionalistas catalanes no se sienten representados por este partido.
Con la segunda fuga del expresidente catalán, se vio que los responsables encargados de su detención no cumplieron con su deber, sabiendo que desde hace tiempo el expresidente Puigdemont, tiene una orden de detención vigente del Tribunal Supremo por un delito de malversación por la organización del referéndum del 1-O de 2017, y que por este motivo no se le ha concedido la amnistía hasta el momento.
Las autoridades encargadas de los Mossos dieron explicaciones de lo sucedido, que en resumen vendrían a decir que se confiaron porque es diputado y esperaban un comportamiento acorde a su cargo, pero no fue así. Además, que no quisieron ocasionar daño a los asistente porque no contaban que acudirían tantos. Se vieron sobredimensionados por tanta carga y responsabilidad.
Es probable que una vez el juez, Pablo Llarena, reciba los informes solicitados a los Mossos y al Ministerio del Interior sobre lo ocurrido el 8 de agosto, decida los pasos a seguir, no se descarta que emita nuevamente una euroorden de detención.
Ese día, el Gobierno central estuvo en silencio y al finalizar la investidura del presidente catalán, recién enviaron su felicitación al recién elegido.
Por último, Cataluña, tiene un nuevo Gobierno, se realizó el traspaso de poder de ERC al PSC. Ayer, se nombró a los 16 nuevos consellers (consejeros) y prometieron su cargo. Hoy, el presidente Illa, se reuniera con su Ejecutivo. Lo destacado es la creación de la consejería de Politica Lingüística y de Deportes. La continuidad de la consejería de Unión Europea y Acción exterior (embajadas catalanas en el exterior).
Respecto a la Fiscalidad singular para Cataluña, veremos si lo pueden realizar, ya que el líder del PP, avisó que en el mes de septiembre convocará a una reunión a los presidentes autonómicos para decidir qué acciones tomarán para impedir su puesta en marcha. Al igual que la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, piensa llevar este asunto a los tribunales para frenar el agravio que supone para su región porque es la que más aporta y si dejará de hacerlo sería el Gobierno quien deberá encargarse con sus propios recursos.
En conclusión, ha corrido mucha tinta sobre el fugado, ha servido de mofa y burla hasta llegar a compararle con Jimmy Jump (espontáneo que saltaba a los campos deportivos para dar a conocer la causa catalana), pero su fuga y sus palabras han hecho mucho daño a la imagen de España y a la población española que se ha sentido humillada y burlada porque ve que la Ley no se cumple, que se ataca a los jueces del poder judicial, se echa por tierra su prestigio y así les van quitando poder.
La mayoría de la población española quiere que sus gobernantes cumplan y hagan cumplir la ley, que se respete la unidad de España, la separación de poderes y la independencia judicial, quieren vivir en Democracia, Libertad y en un Estado de Derecho donde se acate la CE y las leyes. Que los representantes políticos se preocupen de los problemas que inquietan a la población porque ante sus ojos han perdido credibilidad. Que exista igualdad y solidaridad entre todos los españoles.

