VÍDEO BLOG #Miedodequé?: La preocupación del ministro Planes no es que nos tumben los camiones, sino que se politice el conflicto, por Víctor J. Hernández Bru.
Se superan cada día. No hay día que pase en que no demuestren con total claridad que la realidad y los problemas concretos de los españoles les dan exactamente igual y que para ellos lo único importante es la confrontación política que les permita crear enemigos artificiales con los que tratar de mantenerse a toda costa en el poder, a pesar de su constante y manifiesta ineficacia.
Son la izquierda, los socialistas y comunistas, que han sido así toda la vida, desde que existen, y no van a dejar nunca de ser así. Para ellos, la economía da lo mismo, la prosperidad de las empresas de la que depende la de sus trabajadores es casi un enemigo, el florecimiento del turismo un estorbo, la ganadería un problema, la agricultura el enemigo, el terrorismo una minucia, el independentismo un aliado, el paro un beneficio porque permite subsidiar y esclavizar a los ciudadanos y, general, todos nuestros problemas un pretexto para tratar de seguir haciéndonos la puñeta en todo lo que se les ocurre.
Ahora resulta que, en una situación de grave amenaza para varios de nuestros sectores, para empezar la producción hortofrutícola y para continuar la logística de transportes y la comercialización, el gobierno de nuestro país y su ministro, Luis Planas, no sólo no mueve ni un solo dedo ante la Unión Europea y ante el gobierno de la vecina Francia, sino que lo único que se le ocurre decir es que hay partidos que están politizando este asunto.
Los agricultores franceses, que están como mínimo tan fastidiados por otro socialista encubierto como es Macron, reventados a impuestos como nosotros y sin ningún tipo de ayuda para mantener el sector, se han tirado a la calle al igual que lo hicieron hace semanas los alemanes, pero en su caso, haciendo gala de su ‘hecho diferencial’, es decir, la violencia y la intolerancia que es necesaria para pagarla con sus colegas españoles, a quienes nos están quemando y tirando los camiones al suelo para tratar de revindicar lo que creen que son sus derechos.
A la par, el ministro francés del ramo ha salido a la palestra no para solucionar los problemas que su propio gobierno ha contribuido a magnificar, sino para decir que en España usamos pesticidas que ellos no tienen permitido utilizar, en una palmaria demostración de que de esto del campo entiende más o menos lo mismo que su colega español, mintiendo de manera repugnante y, por supuesto, obviando que donde sí hay barra libre de pesticidas es en Marruecos, exportador del que Francia es su principal mercado.
Y mientras, repito, el señor Planas, que lleva toda la vida en esto y no se ha enterado absolutamente de nada de cómo funciona el sector, al que se ve por aquí por Almería, la denominada ‘huerta de Europa’, donde él debería prácticamente fijar su base de operaciones, en contadísimas ocasiones, sólo se dedica a hablar de ‘politización’, por cierto, la gran especialidad del socialismo desde la noche de los tiempos, mientras nuestros camiones arden, nuestros productos ruedan por los suelos, nuestros precios se resienten y a nuestros agricultores les duele la cabeza. Socialismo lo llaman; y lo malo es que aquí ya lo conocemos bien. Señor Planas, ¡póngase a trabajar!

