VÍDEO BLOG #Miedodequé?: Fernando Martínez se quita la careta y reconoce lo que lleva haciendo desde que se disfrazó de historiador: la manipulación de la historia, por Víctor J. Hernández Bru.
El vídeo no tiene desperdicio. En ocasiones, he hablado ya de mi relación con Fernando Martínez, al que como a otros, denominé en su día ‘político disfrazado de historiador’ y de profesor. Yo fui alumno de Fernando Martínez durante mi formación de doctorado en la Universidad, donde obtuve el título de doctor en Humanidades por la rama de Historia.
Allí, durante un tiempo, fui inmisericordemente manipulado por varios de los docentes, que en lugar de mostrarme a mí y a mis compañeros el camino para el conocimiento de nuestro pasado, emplearon sus tiempos de aula en manipularlos para inyectarnos una visión absolutamente politizada de la Historia de España.
En aquellos días, en nuestras aulas, no había ni rastro del relato de las atrocidades que las izquierdas perpetraron en la provincia de Almería, entre el 14 de abril de 1931, fecha en la que se proclamó fraudulenta e ilegalmente la Segunda República en España, lo cual él y sus compañeros nos ocultaron de principio a fin, sin ni una sola referencia al fraude que supuso imponer un cambio de régimen a consecuencia de unas elecciones que eran municipales y no un plebiscito sobre el modelo de Estado y que además ganaron los partidos monárquicos; y el 1 de abril de 1939, cuando concluyó la guerra.
Durante todo ese tiempo, en Almería no hubo más poder que el de los partidos republicanos y obreros, que practicaron todo tipo de ilegalidades, desde robos y expropiaciones de propiedades absolutamente irregulares, hasta quema de inmuebles, pasando por el secuestro, la violación, la vejación, el maltrato y, por supuesto, el asesinato con y sin consentimiento de la autoridad competente, de lo cual don Fernando y sus compañeros de manipulación o bien no hacían absolutamente ninguna referencia en sus clases o pasaban absolutamente de puntillas, para centrarse en las tropelías que también se cometían en el otro bando durante la guerra y tras ella, pero en otras provincias.
Don Fernando lleva practicando la mentira y la manipulación histórica toda su vida profesional, porque él no es un historiador, es un político que se ha aprovechado de la Historia y de la docencia para llevar a cabo su estrategia de manipulación política, por cierto, con excelentes resultados, tanto él como algunos compañeros, a juzgar por la cantidad de analfabetos que han apadrinado en estos años en las aulas, muchos de los cuales ahora no se dedican a dar clases, sino a militar en su partido y en otros partidos de la izquierda.
Ahora, don Fernando se ha quitado la careta. En realidad ya lo ha hecho hace tiempo, desde que fue tocado por la varita de Pedro I El Falso Pedro Chapote como su responsable de manipulación histórica, nombrándolo secretario de Estado para la Memoria Democrática, dejando claro con sus medidas que la política socialista en este sentido es y ha sido siempre la de la venganza, no la del esclarecimiento de los hechos históricos. Es célebre su frase, compartida por otros compañeros de que “las tropelías de la izquierda ya se dieron a conocer durante el franquismo; ahora toca centrase en las de la derecha”, como ejemplo perfecto de su rigor histórico y profesional.
Pero este vídeo (https://okdiario.com/espana/jefe-memoria-democratica-sanchez-pide-condecoraciones-maquis-12204851) es el colmo del descaro y la falta de complejos en su labor manipuladora, ya que en él, podéis verlo, se dedica a proclamar sin ningún tipo de sonrojo que este gobierno obliga a que los alumnos de colegios e institutos han de estudiar la Guerra Civil como la Guerra de España, lo cual coincide con la visión sectaria y manipulada de los hechos que lleva toda su vida enseñando, una guerra de buenos contra malos y no el resultado de un choque entre españoles que no estaban dispuestos a consentir los atropellos de las izquierdas durante la República; y olvidando por completo otros golpes de Estado en el propio período republicano, como el de 1934, protagonizado por las izquierdas; o los que éstas dieron durante la propia Guerra Civil.
En un auténtico enloquecimiento, una ensoñación históricamente demencial, don Fernando pide reconocimiento para los ‘maquis’, a los que compara durante el franquismo con la resistencia francesa a la invasión nazi, comparando una guerra civil con la ocupación de un país a otro y dejando claro que en su cerebro y en su trayectoria profesional se han mezclado con preciso equilibrio el desconocimiento intencionado de la realidad y la más perversa manipulación histórica. Lo dicho, un ‘político disfrazado de historiador’… en toda regla.

