VÍDEO BLOG #Miedodequé?: Cabalgatas de ratas, por Víctor J. Hernández Bru.
En apenas diez días de enero, el concejal socialista del Ayuntamiento de Almería y abogado en ejercicio, o al menos así se autodefine él, aunque no haya constancia de a qué ejercicio se refiere, ya ha comprado muchas papeletas para adjudicarse la frase del año en la política municipal almeriense, por no decir la ‘gilipolluá’ de año.
Obsérvese que, de ser así, el señor Ruano sucedería en el puesto nada menos que a don Alejandro Lorenzo, conocido desde no hace mucho como el ‘señor Putillas’, gracias a su propia ‘gilipolluá’ del año cuando, antes de dar el salto a la visibilidad política, se ‘auto-preguntó’ públicamente si él mismo tenía cara de contratar putillas.
Lorenzo es una fábrica de ‘gilipolluás’ especialmente productiva, un territorio tremendamente fértil donde éstas florecen como poinsettias antes de Pascua, porque no podemos olvidar aquello de que “María del Mar Vázquez es Ayuso con dos cubatas menos”, con lo que quiso emular en la simpleza al que no hace tanto era su líder, el ‘Coletavirus’, autor de otras notorias patochadas, como aquello de que “azotaría hasta que sangrase” a una conocida periodista, por poner sólo un pequeño ejemplo.
Pero volvamos a Ruano, que en esto de la generación espontánea de la ‘gilipolluá’ tampoco tiene nada que envidiar a los anteriormente mencionados. Aún resuena aquello de que cuando a una familia le okupan ilegalmente su casa, ésta no pierde la propiedad sino solo el uso, que habría sonrojado al gran Perogrullo y hecho expulsar bilis a todo aquel que se halle en la desgracia de tener okupada su vivienda.
Esta semana, al día siguiente de darse por finalizada la Navidad, Ruano encabezó la ya clásica y habitual ‘cabalgata’ de quebrantos y lamentos del escueto Grupo Municipal Socialista en el consistorio capitalino, es decir, la rueda de prensa pre-fabricada que, de un tiempo a esta parte, los socialistas ofrecen tras cualquier festividad, sea Feria o Navidad, para calificarlo todo como fracaso, haya pasado lo que haya pasado.
Como decía yo el otro día en este mismo #VídeoBlog, Ruano y su grupo basaron su crítica a la Navidad de la capital en la suciedad y en que los caramelos no se habían comprado a la empresa que ellos creen oportuno. Pero dentro del análisis de la suciedad, que uno entiende que podría ser materia de otra rueda de prensa, pero no de la evaluación de la programación navideña, Ruano asaltó el primer puesto de la clasificación provisional de ‘gilipolluás’ anuales, al asegurar que en el Paseo de Almería ha habido “cabalgatas de ratas”.
Uno ignora qué es exactamente una cabalgata de ratas y cuál es el número a partir del cual a una reunión de roedores se le puede adjudicar el calificativo de ‘cabalgata’. Pero lo que sí sabemos, de lo que sí hay constancia gráfica, al menos yo así lo he visto en una imagen publicada por La Voz de Almería, es que en el Paseo se ha visto a una rata, que tampoco era tan grande como para ser considerada por sí misma ‘cabalgata’.
En todo caso, la ‘serpiente de invierno’, con perdón por el retruécano zoológico, ha calado en parte de esa ‘sociedad civil’ que dice representar a la ciudadanía a pesar de no pasar de ser un grupo de almerienses que han creado un número de asociaciones mayor al de sus propios efectivos, y también en parte de la prensa, que al parecer, acaba de enterarse de que, efectivamente, en todas las ciudades del mundo hay ratas y que el hecho de que no las veamos habitualmente y de que no tengan por costumbre salir en ‘cabalgata’ se debe, básicamente, a que ellas nos tienen más miedo a nosotros que nosotros a ellas. Y a juzgar por las manifestaciones de algunos representantes institucionales, aquí citados, la verdad es que hacen bien.

