VÍDEO BLOG #Miedodequé?: La potencia de Almería en Fruit Attraction y la necesidad de defender nuestro sector, por Víctor J. Hernández Bru.
Cerramos hoy una edición más, la decimoquinta, de la feria Fruit Attraction, de Madrid. Y para mí es un orgullo el haber podido participar en todas ellas, vivirlas y haber sido testigo de su evolución, crecimiento y ascenso al olimpo de las muestras de este sector.
Y tal y como he venido contando en estos quince años, de principio a fin siempre he percibido con total nitidez la extraordinaria potencia de Almería dentro de este pequeño universo, en esta gran muestra de la realidad del sector hortofrutícola europeo.
Almería es una potencia en este sector; una potencia extraordinaria, reconocida por todo el mundo y respetada por el sector en pleno. Sinceramente, el haber asistido en esta década y media a las constantes y repetidas ‘goleadas’ de nuestra provincia en esta especie de ‘fase final’ de la agricultura europea y casi mundial supone para mí un grandísimo motivo de orgullo. Y lo es, sobre todo, porque sé muy bien a que a toda la gente que compone el sector, nadie le ha regalado absolutamente nada.
Sin embargo, creo que los almerienses en general y el sector en particular tenemos una importante asignatura pendiente en cuanto a la propia defensa de nuestro sector, que increíblemente, dada su importancia y su mérito, está siendo despiadadamente atacado por múltiples flancos, desde la izquierda a la que le molesta el éxito de cualquier negocio, hasta el ecologismo que en lugar de defender los valores medioambientales de nuestro sector se dedica a atacarlo, pasando por esa Unión Europea enfrascada en una política enloquecida de vuelta al Paleolítico con la excusa de la defensa de la naturaleza, como si nuestras plantaciones no fueran naturaleza.
Ayer, en Fruit Attraction, le pregunté a Núñez Feijoo qué va a pasar, ahora que parecemos abocados a otro gobierno de socialistas, comunistas, independentistas, proetarras, golpistas, sediciosos y malversadores, con el agua de nuestra agricultura. Y creo que la lacónica respuesta de Feijoó al respecto no augura nada bueno, quedando a medio camino entre la incertidumbre y el miedo.
Con un gobierno que cada día resta recursos hídricos a nuestro campo, una Unión Europea que tacha de perjudiciales para el medio ambiente a la agricultura y la ganadería, un ecologismo cada día más poderoso y cada día más centrado en destruir la actividad primaria, una ciudadanía cada día más desnortada y un sector que ha avanzado mucho, pero que sigue estando lejos de la consolidación de un verdadero lobby de poder, el futuro es bastante peor que incierto.
Sin embargo, la propia idiosincrasia y la historia de nuestro sector es un motivo para la esperanza, puesto que nuestro sector agro ha sobrevivido siempre a las más profundas crisis y a las más aceradas amenazas. Eso sí, no haríamos mal en profundizar en los procesos de consolidación, concentración y suma de intereses a través de organizaciones transversales, que luchen contra todos estos actores, repito, cada día más poderosos, a los que les molesta que haya personas y empresas que trabajen en alimentar a nuestra población.

