#Radioblog #LaVida, “Las incertezas de los resultados del 23-J”, por Manoly Roldán.
Hace más de una semana que se realizaron las elecciones del 23-J, y nos dejó una formación de Gobierno incierto, en el cual el PP ganó las elecciones con 137 escaños y tiene difícil constituir una mayoría para ser investido como presidente, (PP 137 + 33 de VOX y 1 UPN= 171 escaños). Y el PSOE, que perdió las elecciones con 121 escaños, se ha declarado vencedor y no reconoce el triunfo del líder popular porque tiene varios partidos minoritarios que le apoyan: Sumar, formado por 15 agrupaciones con 31 escaños, 7 de ERC, 6 de EH Bildu, 5 de PNV, 1 del BNG= 171 escaños. Queda en suspenso el apoyo de JxCat con 7 escaños y Coalición Canaria con uno. La mayoría absoluta en el Congreso son 176 escaños.
Con el voto CERA (Censo de Residentes Ausentes en el Extranjero) obtenido por el PP en la comunidad de Madrid (el escaño 16 de Carlos García Adanero), ya no es suficiente con la abstención de JxCat, sino que será necesario que los 7 diputados catalanes voten sí, pero si se abstienen no habrá gobierno de Pedro Sánchez y tendremos que ir a nuevas elecciones.
Puede que sea democrático el apoyo que le prestarán los diferentes partidos minoritarios, pero no es ético que se quiera gobernar con partidos como ERC y JxCat, que dieron un golpe de estado en octubre de 2017, en Cataluña, y con EH Bildu que tiene en su haber delitos de sangre y su líder, Arnaldo Otegi, quien era miembro de la extinta banda terrorista ETA, quienes dejaron muchas víctimas y hasta hoy sus familiares y la sociedad española sufren por su falta.
Respecto a los partidos independentistas en Cataluña, ERC y JxCat, tanto en las elecciones municipales del 28-M y el 23-J, perdieron varios escaños. En las últimas elecciones pasaron de 23 escaños (13 de ERC, 8 de JxCat-PDeCAT, y 2 de la CUP) a 14: 7 de ERC y 7 de JxCat. ERC, perdió 400 mil votos respecto a las generales del 2019, quedando 7 diputados de 13 que tenía, JxCat perdió 140 mil votos quedó con 7 diputados de 8, y la CUP perdió 150 mil votos y los 2 escaños que tenía, quedándose sin representación al igual que el PDeCAT.
En total perdieron casi 700 mil votos, estos se fueron a Sumar y al PSC, éste último obtuvo 19 escaños, gracias a su estrategia utilizada: metió miedo de que venía “la ultraderecha” y que no había que dejar que gobernará “la derecha con la ultraderecha”, eso les pareció peor que todo el conglomerado de partidos que le darán su apoyo. A su vez, los votantes independentistas se han visto engañados por los líderes del procés, de una independencia que se dilata en el tiempo. El 36% se abstuvo de votar quedándose en casa. Hoy, los independentistas catalanes representan el 27%, pero es circunstancial, porque en cuanto sus líderes reactiven su causa, se volverán a unir.
En Cataluña, existe una pugna entre ERC y JxCat, por ver quien tiene mayor dominio y así tener más votantes. Existe un Parlamento autonómico débil, que solo cuenta con 33 diputados de ERC de un total de 135, entonces el hecho de ser determinante su apoyo para investir al líder socialista, es una gran oportunidad para ellos. Así lo han manifestado los líderes de ERC, pero a cambio de ese apoyo piden tres cosas: “traspaso de cercanías, un nuevo modelo de financiación autonómica que acabe con el déficit fiscal y reabrir la mesa de diálogo”. Por su parte, Jxcat, que en un principio se negaba a investir a políticos del “Estado español”, en estos momentos parece que ven ventajas de prestar ese apoyo, a cambio pide amnistía y referéndum de autodeterminación para Cataluña, y la amnistía de 4.000 implicados en casos judiciales del procés.
Además, el expresidente catalán, dirigente de JxCat y presidente del Consejo de la República (organismo extraparlamentario), Carles Puigdemont, hace unos días envió una carta al resto de líderes independentistas y entidades afines para que se unan para establecer una estrategia común para dar su apoyo de investidura al líder del PSOE porque representa una gran oportunidad para llevar a buen puerto su proyecto de independencia.
Mientras ERC se ofreció a prestar rápido su apoyo, JxCat se lo toma con más tranquilidad.
Es previsible que la secretaria general de ERC, Marta Rovira, sea una de las participantes que tendrán que negociar su apoyo a favor del presidente en funciones español.
Al PSOE, le resulta más fácil cumplir con los deseos de ERC, que con las demandas de JxCat, según afirma: “no se pueden salir de lo que marca la Constitución Española”.
Por otro lado, los partidos independentistas de ERC y JxCat, utilizan recursos económicos de todos los españoles para financiar la apertura y mantenimiento de sus 21 embajadas, con el objetivo de internacionalizar su causa, ser escuchados y en el momento indicado poder ser reconocidos como país. Durante el Gobierno de Mariano Rajoy, se cerraron esas embajadas, excepto la de Bruselas, pero con el Gobierno del PSOE, se pusieron otra vez en marcha y se van abriendo otras nuevas.
Por otra parte, según un informe de Europol e investigaciones nacionales, los partidos independentistas, habrían contado con la colaboración de la inteligencia rusa para el desarrollo del procés, tanto en octubre de 2017 y posteriormente en 2019, en las manifestaciones del Tsunami Democràtic, donde presuntamente estaría implicada la secretaria general de ERC, Marta Rovira y otros. El objetivo no sería favorecer la independencia de Cataluña, sino desestabilizar España y por ende a la UE.

Según Chema Gil, codirector del Observatorio Internacional de Seguridad: “Buscan debilitar la capacidad política, tecnológica y económica de España”. También, intervinieron en las últimas elecciones del 23-J.
Por último, en caso de hacerse realidad la continuación del PSOE y sus socios en el Gobierno, se producirán cambios profundos, como hace tiempo vienen anunciando en la “Declaración de Granada” y “Hacia una estructura federal del Estado” (ambos de 2013), y en su versión actualizada en la Declaración de Barcelona (2017), se observa que siguen una hoja de ruta y hay temas que ya han sido desarrollados en esta pasada legislatura, como por ejemplo la ley de Memoria Democrática, a través del cual se consiguió la anulación de la sentencia a muerte del presidente de la Generalitat, Lluís Companys.
Estos cambios pasan por una reforma federal de la Constitución Española, para ello se deberá realizar una consulta al pueblo español. En caso de ser aprobada, modificarán la organización territorial del Estado, se contempla ceder ante “las aspiraciones nacionales de Cataluña” (Declaración de Barcelona, pg. 8), el establecimiento de un Senado federal (cámara de representación territorial), etc.
Finalmente, hace unos días, el secretario general del PSOE en el país Vasco, Eneko Andueza, con el objetivo de atraer a los nacionalistas e independentistas catalanes y vascos, declaró: “Es un buen momento para cambiar la Constitución” y añadió: “El PSOE cree que evidentemente hay que reformar la Constitución e ir a un modelo federal que se ajuste mucho más a la situación que estamos viviendo” y una modificación del artículo 148 de la CE, que regula el poder del Estado y de las comunidades autónomas.
En conclusión, se pide que los representantes políticos actúen en el interés de sus ciudadanos, y no en su interés personal. Los políticos deberían cumplir unos principios éticos, como: la honestidad, la transparencia, la responsabilidad y el respeto con los ciudadanos del país. Esto es necesario para que exista una democracia saludable, una sociedad justa y equitativa.
En caso de no ser así, se erosiona la confianza de los ciudadanos en el Gobierno y le será más difícil gobernar con eficacia.
De los resultados obtenidos el 23-J, se observa que los partidos independentistas, se unen por una causa común y sin importar si son de derecha o izquierda. Lo mismo está haciendo el PSOE, uniéndose con partidos independentistas, nacionalistas y de izquierda. Esto podría servir de ejemplo para que los partidos constitucionalistas del PP y Vox, se unan, teniendo como base el cumplimiento de la Constitución Española, a pesar de no tener ideologías iguales, aunque tienen algunos aspectos en común.
Los representantes políticos catalanes y vascos, buscan la independencia y para ellos, la situación actual representa una oportunidad única y será muy difícil que se vuelva a repetir. Lo más probable es que la aprovecharán.
Lo delicado de la situación es que se trata de un principio ético, de como un partido que ha perdido las elecciones, con tal de continuar en el poder es capaz de contar con el apoyo de los que no quieren a España, desean verla rota, y sean quienes puedan decidir su futuro.
Con los antecedentes de los partidos independentistas, nacionalistas, izquierda y extrema izquierda, tocará según la ley al Jefe del Estado decidir a cuál de los 2 candidatos pedirá formar gobierno.
«Los responsables políticos deben actuar con honestidad, transparencia y responsabilidad.», (Mahatma Gandhi).

