VÍDEO BLOG #Miedodequé?: El PSOE ya tiene su nuevo #11M y es la violencia de género, por Víctor J. Hernández Bru.
Lo han hecho siempre, de toda la vida: cada vez que han necesitado torcer la voluntad popular, han echado mano de grandes golpes de efecto que han convertido sus derrotas en períodos de gobierno.
El más antiguo e histórico es el de 1931, cuando una derrota de las fuerzas republicanas en la globalidad del Estado fue disfrazada de triunfo en las grandes ciudades para proclamar unilateralmente la Segunda República, tras meses de conspiraciones en el Pacto de San Sebastián.
El mismo patrón de comportamientos se repitió tres cuartos de siglo después, en 2004, cuando tras meses machacando a la ciudadanía con una de las falsedades más rentables de la historia, la del #NoalaGuerra, aprovecharon el atentado del #11M para montar una campaña relámpago que culpaba al gobierno tanto de la matanza islamista como de haber tratado de culpar a ETA, cuando todos los indicios conducían, efectivamente, a los ahora amigos y socios del propio PSOE.
El PSOE siempre necesita un 11-M, un golpe de efecto, un giro dramático de los acontecimientos que, basado fundamentalmente en la mentira, supone una subversión profunda de la voluntad inicial de la ciudadanía.
Ahora, Pedro I El Falso está perdido, por momentos desorientados, de rodillas sobre la lona y sin saber si tendrá fuerzas para levantarse. Conociéndolo a él y al PSOE, sabedores de sus capacidades de generación de trucos y trampas, todo el mundo sabe que algo van a intentar, que alguna estratagema desarrollarán para que se produzca algún tipo de terremoto, ‘movimiento tectónico’ que diría Sobalecio, para que se tuerza la normalidad.
Es la filosofía del equipo tramposo y marrullero, que cuando se acerca el final del encuentro con el marcador en contra, embarra el terreno de juego y comienza a provocar lío para reorientar el curso del partido.
Estoy seguro de que habrá más intentos, pero hoy por hoy el Partido Sanchista ha encontrado su nuevo 11-M que no es, ni más ni menos, que la violencia de género. Los socialistas han conseguido, en apenas una semana, que se deje de hablar de ETA y de Chapote, de los okupas y los menas, de la malversación y la sedición, de los EREs y la FAFFE, del sólo sí es sí y de los gallos que violan a las gallinas, de Tito Beni y de los Cursos de Formación, de los violadores en la calle y la inflación, del precio de la luz y de la cesta de la compra.
En apenas una semana, todos esos temas, que son los que nos afectan al común de la ciudadanía, se han convertido en anécdota como si de una carroza transformada en calabaza a medianoche se tratara. Ya sólo se habla de violencia de género, de si Vox la niega, de si el PP la condena, de si el PSOE es el único que la combate y de si el gobierno ha hecho historia contra ella.
Ya nadie parece recordar que éste es el gobierno que más violadores ha sacado a la calle y más penas ha reducido a abusadores sexuales en la historia de este país. Ahora toca hablar de violencia de género, o machista, o lo que sea. Ha llegado el nuevo 11-M. Y los demás, acojonados, a verlas venir.

