VÍDEO BLOG #Miedodequé?: Pedro I El Falso pide perdón por la ley del ‘sólo sí es sí’… si es que hay que pedirlo, por Víctor J. Hernández Bru.
Es el campeón del mundo de la indignidad, de la falta de escrúpulos, de la miseria humana. Después de meses en los que los tribunales ordinarios de justicia, en cumplimiento de sus obligaciones legales, se hayan visto obligados a reducir penas a más de mil agresores sexuales y a poner en la calle a más de un centenar de violadores, repito, obligados por la llamada Ley de Sólo Sí es Sí, aprobada por el Gobierno de España que él mismo preside, Pedro I El Falso ha pedido perdón.
Pero no lo ha pedido así a secas, sino que ha dicho, textualmente, que pide perdón “si es necesario pedirlo”, o sea, que no tiene claro que el hecho de que más de mil familias hayan tenido que revivir la pesadilla del abuso sexual de uno de sus miembros y más de un centenar hayan visto cómo los violadores de alguno de sus miembros estén ya en la calle, con el pavor que eso sin duda supone, sea un hecho merecedor de que el presidente del gobierno pida perdón.
Y además, lo ha hecho a poco más de un mes de unas elecciones municipales y a algo más de medio año de que se nos llame a las urnas para renovar este infame gobierno. Muy mal ha debido verlo, el presidente más presuntuoso, más altivo, más egocéntrico y más insoportablemente engreído, para pedir perdón por vez primera desde que llegó al gobierno.
El mismo presidente que no ha pedido perdón por el acercamiento de presos etarras al País Vasco a cambio del apoyo de quienes asesinaban a sus compañeros de partido hace no muchos años; no lo ha pedido por haber cambiado los delitos de sedición y malversación para recabar los apoyos de los independentistas golpistas de Cataluña; no ha pedido perdón por el hecho de que nuestros hijos menores de edad, ahora, pasen de curso sin tener ni repajolera idea de los contenidos básicos de toda la vida, o porque puedan cambiarse de sexo o abordar sin nuestro consentimiento; ni porque el coste de la vida nos haya subido a todos en un porcentaje muy superior a lo que ellos nos regalan, bajo apariencia de limosna, vía aumento de pensiones o de sueldos mínimos; no ha pedido perdón, el tipejo éste, por habernos hecho mucho más pobres que cuando él llegó; ni porque ahora cualquiera pueda saltar cualquiera de nuestras fronteras y hacerse acreedor de ayudas que pagamos con nuestros impuestos u okupar ilegalmente nuestras viviendas causándonos un grave quebranto que puede durar años.
No ha pedido perdón, Pedro I El Falso, por haber convertido un país que funcionaba en un estercolero económico y moral, ni porque ahora la corrupción sí está verdaderamente generalizada y no como él denunció, engañando a los muchos que se dejaron, cuando quiso asaltar ilegítimamente el poder; ni ha pedido perdón por el pastizal que se ha quedado por el camino gracias al Mediador y a su primo el Tito Berni, ni mucho menos por los 680 millones de euros que son el récord de fraude institucional en la historia de este país, cometido por sus compañeros de partido aquí en Andalucía, condenados ya bajo su mandato.
Pedro I El Falso ha pedido perdón sólo por lo de la Ley del Sólo Sí es Sí, pero lo ha hecho siempre y cuando “sea necesario pedirlo”. Debe ser que, de todo lo demás que he señalado y de otras muchas cosas que se me quedan en el tintero, es evidente que no es necesario. Y aún así, se puede ser más canalla… pero no sin mucho esfuerzo.

