VÍDEO BLOG #Miedodequé?: ¿Y a ti no te resulta extraño que la economía vaya tan bien como dice Pedro I El Falso y que éste tenga que regalar cheques-limosna a la gente?, por Víctor J. Hernández Bru.
Cada día que pasa, mi confianza en que los españoles vamos a dar una sonora y dolorosa patada en el trasero de Pedro I El Falso se robustece a pasos agigantados. No es que crea mucho en la inteligencia colectiva de la ciudadanía, facilona y permeable a manipulaciones de toda la vida, pero el trabajo de autodestrucción que está llevando a cabo este gobierno social-comunista sobre el país y sobre sí mismo es insuperable.
La reunión del consejo de ministros de esta semana ha aprobado, entre otras cosas, el regalo de cheques-limosna a una parte de la ciudadanía, a pesar de lo cual Pedro I El Falso, Doña Rogelia y la hija vividora del televisivo Calviño no dejan de repetir que la economía va estupenda.
Vamos a ver si lo he entendido: resulta que los comunistas y socialistas que nos gobiernan están constituyendo el primer caso en la historia de la humanidad de sensacionales resultados económicos en un gobierno bajo este signo ideológico, pero en cambio, se han visto obligados a rebajar el IVA de los productos básicos y a regalar esos cheques-limosna para que algunos de los ciudadanos que disfrutan de esa arcadia económica feliz puedan sobrevivir y llegar a fin de mes.
Pedro I El Falso y su muñeco de porcelana han comenzado ya el período el electoral y lo han hecho por todo lo alto: regalando dinero a troche y moche sin necesidad de hacer absolutamente nada a cambio.
Cualquiera diría que una economía que marcha razonablemente bien es aquella en la que las personas se ganan la vida por sí mismas y las empresas tienen capacidad de contratar empleados y pagar sueldos, aunque en este ‘moderno’ concepto de la economía, lo ideal es que la gente esté en su casa rascándose la barriga a cinco manos a cambio de lo cual reciben un chequecito a fin de mes con el que poder comprar productos básicos, mientras los que siguen trabajando son cosidos a impuestos para pagar tales regalías.
Y mientras, las empresas ven proliferar los números rojos y los empleados trabajan un mes y ‘descansan’ tres o cuatro, pero no figuran en la estadística como parados, aunque ya no tendrán que pagar el IVA del pan o de los huevos; medida que, por cierto, llevábamos reclamando los ciudadanos y algunos partidos como PP y Vox hace aproximadamente un año: tampoco la rapidez es su mejor virtud.
Todo ideal, la verdad, todo cojonudo; tan cojonudo como ha sucedido antes en los países que también se han visto obligados a regalar chequecitos para que el hambre no se transforme en calles ardiendo: grandes potencias mundiales como Argentina o Venezuela, donde también sus dirigentes, esos genios de la gestión económica como Cristina Fernández y Nicolás Maduro, ya han regalado cheques antes para evitar que no los votaran ni sus más directos familiares.
Ahora falta saber cómo reacciona el pueblo español, si se deja engañar una vez más por estos vendedores ambulantes de humo o reacciona de una puñetera vez, los expulsa por la vía del pateo trasero y comienza una nueva etapa basada en el esfuerzo, el trabajo y la meritocracia, de los que nunca debió escapar para caer en las manos de los timadores de la estampita social-comunista de toda la vida.

