VÍDEO BLOG #Miedodequé?: Del presidente de la República a una nueva subida del SMI, por Víctor J. Hernández Bru.
Mientras el PSOE vuelca su actividad en atacar al PP, Vox lleva desde las andaluzas desaparecido de la escena política, Ciudadanos se está refundando sin que nadie, ni dentro ni fuera del partido sepa muy bien en qué dirección; y Podemos, o Unidas Podemos, o Unidas Pirrakas aprovecha para agotar sus últimos meses en el cuento de hadas de vivir como marqueses defendiendo a los pobres, los españoles asistimos impávidos a la espiral de la izquierda gobernante hacia una destrucción del estado del bienestar y democrático que llevamos disfrutando, con sus luces y sus sombres, desde hace más de cuatro décadas.
No hay estamento ni cimiento democrático que la izquierda no se vuelque en atacar, ya sea desde el punto de vista económico, social o político. El presidente del gobierno, lo repetiré para imbéciles y obtusos, el presidente del gobierno anda de visita por algunos de los países comunistas de Latinoamérica, ésos en los que el conocimiento de la historia reciente no anda muy allá, dado que el área en general se apresta a repetir el desastre que durante décadas del siglo XX vivió el Este de Europa, de manera que Bolivia, Venezuela, Perú, Argentina y pronto Brasil, entre otros, ya están en el camino que los lleva a ser los nuevos Unión Soviética, Rumanía, República Democrática Alemana (siempre me ha llamado la atención ese nombre), Polonia o Bulgaria del siglo XX.
Y allí, en plena borrachera de comunismo, el tipejo en cuestión ha disfrutado como un gorrino en un charco, si se me permite el acertado símil, al escuchar cómo otro desvergonzado lo ha llamado ‘presidente de la República de España’, país que los letrados sabemos que ni es una república ni desde luego tiene a este irresponsable como jefe de Estado.
Un tipo mínimamente responsable, habría aclarado ‘ipso facto’ que su lugar en el organigrama del Estado es el de presidente del Gobierno y, desde luego, que España es una monarquía parlamentaria y no una república, en la que el jefe de Estado es el Rey Felipe VI.
Él, en su lugar, se limitó a descojonarse con esa pinta de narciso quinceañero y guardar silencio, no se sabe si porque en su demencia a lo que aspira es a dar un golpe de estado como el de 1931 y proclamar la república al tiempo que se auto-erige en presidente de la misma; o porque él mismo estuvo en el ajo de esa extraña confusión que tanta gracia y satisfacción le produjo.
Mientras, en España, sus otros amigos comunistas, a los que ha metido en el gobierno, ya deslizan una nueva subida del salario mínimo hasta elevarlo a 1.100 euros, algo que sin duda acabará ocurriendo, para continuar con la escalada de destrucción de empleo y de elevación del precio de las cosas en la que este país lleva sumido desde que analfabetos económicos tomaron los mandos.
Hace falta ser muy iletrado para no entender que una subida en los costes de producción produce, como reacción inmediata, la elevación del precio de los productos y servicios. Siempre nos quedará la duda de si esta gentuza que nos gobierna ni siquiera tienen el conocimiento para acceder a este aserto tan básico o si es que disfrutan con la destrucción de nuestra economía y de nuestro país. Eso sí, mientras tanto, ellos disfrutan auto-denomimándose presidentes y gobernantes de la república. Y nosotros… callados.

