VÍDEO BLOG #Miedodequé?: Centrales nucleares y cambio climático: la última patochada de Isa ‘la de la sonrisa’, abducida por el ecologismo profesional, por Víctor J. Hernández Bru.
Agosto se supone un mes tranquilo en lo político. O lo era, hasta que aterrizó en el primer plano de la política ese grupo tan parecido a los protagonistas de Loca Academia de Policía, pero en versión Gobierno de España, que se sientan desde hace cuatro años en la mesa del consejo de ministros.
No hay mes tranquilo, oyes; con ellos no se aburre nadie. No falta nunca una buena ‘gilipolluá’ que llevarse a la boca o a la portada de algún digital, no pasa un día sin que alguno, o alguna, o algune decida pasar a la posteridad con alguna teoría digna del que asó la manteca.
Y lo bueno es que el material pseudo-humano ‘burril’ se va renovando con una velocidad que impide el hastío del personal. Habíamos empezado la legislatura con la Marquesa de la Mesa, con Carmen la de Cabra, aquella de los valores mediterráneos de Huelva; con el propio Coletavirus; aquel ministro gordito y feliz que nadie sabía lo que hacía en el Ministerio de Universidades; Marisú y su teoría de que la estadística es un constructo, que le ha valido el título de hija predilecta de la Facultad de Ciencias Exactas; Albertito, el amigo de los sectores productivos cuyo hermano presumía de solucionar la economía fabricando billetes de 500 a demanda; o ésa otra que propuso que los niños pasaran de curso sin estudiar, propuesta que, por supuesto, ha calado y se va a aplicar con gran éxito en los coles de nuestros hijos.
Pero buena parte de aquella generación ha pasado afortunadamente a la historia política, a gran velocidad, aunque no la suficiente como para no haber contribuido al desastre de país que hoy en día disfrutamos. Y al mismo tiempo, ha sido sustituida por otra que se ha propuesto firmemente superar el grado de disparate de sus antecesores.
A la cabeza de la nueva y pujante generación de la chorrada, camina con paso firme Isa ‘la de la sonrisa’, que es su más relevante valor junto a su pelo corto a lo Demi Moore de Ghost, Isabel Rodríguez, ministra portavoz del Gobierno y de alguna cosa más. Sin complejo de ningún tipo, Isa se ha abonado al ‘disparatario’ permanente en cada cita semanal tras el consejo de ministros, da igual el asunto de que se trate.
El de esta semana ha sido afirmar que las centrales nucleares son un enemigo que favorece al cambio climático y, por tanto, al calentamiento de la tierra, justo lo contrario de lo que se piensa en otros países como Francia, donde se las ve como la solución para sustituir a las energías derivadas de combustibles fósiles.
La teoría que ha sostenido Isa ‘la de la sonrisa’ es, aunque ella no lo sepa, la misma que sostienen todos los grupos de vividores profesionales en nombre del ecologismo de paga y subvención, empezando por Greenpeace, que en uno de sus más ‘mortadélicos’ panfletos afirma que las centrales nucleares sin enemigas del medio ambiente porque necesitan mucha agua para enfriar sus núcleos y condensadores. Y claro, algún ‘estudidiario’ de éstos ha debido caer en las manos de Isa, que al grito de ‘sujétame el cubata’, ha decidido no perder la oportunidad de ‘venderlo’ públicamente como teoría propia, al más puro estilo de su jefe.
Es raro que a una mente tan brillante no se le haya ocurrido reutilizar en otros menesteres el agua que sirve para enfriar los reactores o incluso enfriarlos con agua de mar, mientras el proceso nuclear sirve para que los mortales, y no ellos que están hechos de pasta de boniato, podamos pagar la luz a precios que no requieran una hipoteca para poder hacer frente al trimestre.

