Radio blog #PaseoAbajo: «¡¡El pedrusco!!» , por Juan Torrijos.
No tenía ningún deseo de dedicarle estas líneas al ¡¡¡pedrusco!!!, en día tan señalado como es el Martes Santo, cuando Los Niños hacen su desfile procesional por las calles de la ciudad y siento como si los estuviera traicionando. Me puedo ganar un rapapolvo, con toda la razón del mundo, de mi amigo y colega Alfredo Casas. Mira que escribir del pedrusco cuando Los Niños están en la calle. Mi nieto Alejandro me dirá que me he pasado, que no tengo perdón, y hasta mi amiga Amalia Román me dirá que la he abandonado en tan importante día como este. Y todo por culpa del señor de la Fontana.
Entiendo don Manuel que esté usted muy enfadado. Más que enfadado, comprendo que esté usted echando leche por un colmillo, si es que a los colmillos los pudieran ordeñar. Cuando nos metemos con usted, digamos mejor cuando lo criticamos por cuestiones oficiales de su cargo, ustedes, los políticos, siempre saben salirse por la tangente. A veces hasta nos dejan con las vergüenzas al descubierto.
Pero en el caso del ¡¡¡pedrusco!!! no hay salida posible, no hay tangente por la que esconderse. ¿Cuántos meses estuvo cerrado al tráfico la vieja carretera que une la ciudad con Aguadulce? Un montón ¿lo recuerda? En estos días nos acababa de informar que se iban a gastar más de seiscientos mil euros en las obras ¿definitivas? en el Cañarete. ¿No cree señor de la Fuente que una baja de trescientos mil euros en las obras podría ser tachada de una bajada cuando menos peligrosa? Pero no es esa la cuestión que nos trae hoy.
Se esperaba usted una Semana Santa tranquila. No sé si tenía preparado algún viaje con la familia, si lo tenía el dichoso ¡¡¡pedrusco!!! le ha dado la puntilla.
Joder con el ¡¡¡pedrusco!!! Se habrá dicho en su hogar.
Podría haber esperado el puñetero una semana más en caerse. Pero no ha sido así, querido subdelegado. El puñetero ¡¡¡pedrusco!!! decidió caerse un par de días antes de que nos fuéramos de vacaciones, para dejarlo como prenda, medalla y estandarte de las obras llevadas a cabo en su día en el Cañarete, y las conocidas que se van a llevar a cabo, con una baja de trescientos mil euros en el presupuesto de los técnicos. ¿No será una baja peligrosa? Que hoy no toca, como decía el muy sinvergüenza Pujol cuando alguien le preguntaba por cuestiones que no quería o no podía responder.
Lo cierto, don Manuel, es que el Cañarete le va a seguir dando disgustos, por lo que se ve y parece. Ni las obras de hace unos meses han conseguido solucionar un problema que se le ha vuelto endémico a usted y al Cañarete, y por lo visto, y con la rebaja prevista, no nos vamos a poder fiar de las por llegar.
Y ha tenido usted más suerte que el señor alcalde, a él se le cayó una palmera y causó dos víctimas mortales. Me encantó leer la información de los técnicos. La palmera estaba sana, la ha tirado el viento y el agua. ¿Qué van a decir los suyos, don Manuel, de la caída del ¡¡¡pedrusco!!! Tengo ganas de leerlo.
Pd. No se pierdan estas noche por las calles de Almería a los Niños del Perdón. Es de lo más hermoso de nuestra Semana Santa.

