VÍDEO BLOG #Miedodequé?: Andalucía a la cabeza de España tras dos años sin el PSOE y la valentía del rockero Sherpa: “Si eso es ser fascista, yo lo soy”, por Víctor J. Hernández Bru.
Si ayer dedicaba este humilde #VideoBlog a poner de manifiesto ese conjunto de auditorías de la Junta de Andalucía que no han venido sino a confirmar lo que todo el mundo sabía, es decir, que el PSOE dedicó sus 37 años en la institución a colocar enchufados, multiplicar los chiringuitos y crear una red clientelar que hiciera casi imposible desalojarlo del poder, hoy toca hablar de las consecuencias de todo ello.
Y una de las consecuencias se ha revelado en los últimos datos económicos conocidos que incluyen que Andalucía se ha colocado, por delante de Cataluña y sólo superada por Madrid, a la cabeza de la creación de empresas en el territorio nacional, además de liderar también la creación de empleo, aportando uno de cada cinco puestos que se van a poner en marcha en este verano.
Es la consecuencia lógica de dos factores fundamentales e infalibles: por un lado, la puesta en marcha de políticas liberales en las que el objetivo no es usar a las instituciones para colocar enchufados y mantener subsidios que provoquen vagancia, falta de competitividad y atonía económica y de esfuerzo sino colocar el foco en la empresa, como elemento clave y crucial para el desarrollo económico y la creación de valor y empleo; y por otro, el destino del dinero público hacia aquellos fines para los que debe usarse, es decir, la construcción de infraestructuras, la mejora de las condiciones de trabajo de los empleados públicos que han ganado su puesto en función del esfuerzo para superar unas oposiciones, especialmente en servicios básicos como Sanidad y Educación y la inversión en conceptos que redunden directamente en aquellos que los pagamos vía impuestos y no en los cuñados, amigos, primos lejanos y coleguitas de los dirigentes socialistas, previa presentación del carné de turno.
Poco más de dos años ha tardado Andalucía en colocarse donde debía, por recursos, potencial y capacidad de los propios andaluces, tras décadas de estar situada a la cola de cualquier elemento de medición de la economía en positivo, y lo que es peor, con la sensación de que estábamos ahí, en la puñetera cola, porque sí, porque la cosa no podía ser de otra manera.
Lo cachondo, lo irritantemente cachondo es que la izquierda, y en especial ese socialismo que aún no ha entendido que los andaluces hemos descubierto ya que hay otra manera de hacer las cosas con la que ganamos todos y no sólo los militantes del PSOE y adyacentes, sigue repitiendo el mantra del peligro de que el centro derecha, eso que ellos llaman ridículamente y ya sin que nadie se trague la trola ‘trifachito’, es que privaticen la Sanidad, la Educación y el sillón del presidente de la Junta de Andalucía. Ah, y por supuesto, ese otro mantra que es el del fascismo, porque no hay más fascismo que dedicar el pastizal que aportamos en impuesto los pagamos de a pie a crear 92 agencias públicas donde colocar a enchufados sin oposición, a razón de más de 28.000 a fecha de 2018, o lo que es peor, a recursos de los que se consumen por las vías respiratorias o se despachan por los conductos sexuales. Tal es el descrédito al que la pura realidad está sometiendo a la patraña socialista, que hasta el rockero Sherpa, el ‘alma máter’ del grupo de rock duro Barón Rojo, desafiando a la progresía militante y subvencionada, no ha tenido más remedio que salir sin miedo a proclamar: “si ser fascista es querer a tu país y no querer que te invadan, soy fascista, claro”. Amén, Sherpa; amén.

